6.07.2012

¿Un secuestro o una retención política?¿cual es la diferencia?: Romeo Langlois como corresponsal frances en el conflicto social político y armado colombiano.


Nicolas Correa
Nucleo Maria Cano
Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia
Celula Antonio Jose de Sucre
Partido Comunista Colombiano Clandestino 

El miercoles 30 de Mayo del 2012 fue entregado a la comisión liderada por la lider social y política Piedad Cordoba el corresponsal de guerra frances para el conflicto social y armado colombiano Romeo Langlois. El frances lleva años en nuestra colombia observando nuestro conflicto y opinando sobre el. Hace casi un mes, Romeo Langlois cayo en manos de guerrilleras y guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejercito del Pueblo (FARC-EP), mientras cubria una operación del ejercito del gobierno del aparato estatal colombiano en contra del pueblo campesino colombiano del departamento del Caqueta, que como ocurre para la mayoria de este sector social explotado, solo tiene como unica opción de supervivencia el cultivo de la hoja de coca para la producción de cocaina a falta de una reforma agraria integral que les asegure ser los agentes fundamentales de una soberania alimentaria inexistente que nos permita sobrevivir a todas y todos. Si el campesinado colombiano fuera dueño de tanta tierra como la que pueda trabajar y el gobierno colombiano se preocupara por la producción de alimentos basandonos en la economia campesina, el Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia esta convencido que el hambre no seria algo común para los explotados de nuestro pais.

El ejercito del gobierno se confio al ingresar a una zona como Caqueta con su aparato de guerra y pensar que simple y llanamente podia violar los derechos del pueblo colombiano sin sufrir las consecuencias. El Caqueta es territorio de las FARC-EP y por lo tanto sus habitantes seran defendidos de cualquier agresión por parte de la bota militar del gobierno hasta que encontremos la solución política y negociada al conflicto social y armado colombiano o la victoria del ejercito del pueblo. El grupo del ejercito que iba acompañando Langlois (que tenia indumentaria militar tal cual como lo acepto el mismo) fue emboscado por una unidad de las FARC-EP y rapidamente fuerón superados en terminos tacticos y estrategicos llevandolos a tener una buena cantidad de bajas y obligandolos a una retirada. En medio de esto, Romeo Langlois entendio rapidamente que las FARC-EP eran el grupo victorioso en ese combate y que si no les hacia entender que no era parte del ejercito por llevar esa indumentaria terminaria muerto. Romeo Langlois corrio con las manos arriba y sin la indumentaria oficial del ejercito según declaraciones del comandante del mismo a Noticias RCN por testimonios de los soldados que sobrevivierón al combate. No fue idiota, hizo lo que tenia que hacer para sobrevivir y las FARC-EP le respeto la vida como civil que es.

Dias despues los medios de comunicación de los explotadores, CARACOL Televisión, RCN Televisión, la Casa Editorial el Tiempo entre otros, lanzaban los tipicos analisis sezgados que los caracteriza en donde califican a las FARC EP como terrorista, daban al frances por muerto y culpaban a las FARC-EP del hecho y obviamente manipulaban el lenguaje para desdibujar un escenario en donde los soldados del ejercito NUNCA seran heroes de la patria si siguen sirviendo a explotadores como el gobierno de Santos.

La realidad es que las FARC-EP son una guerrilla que busca acabar con las causas estructurales de la desigualdad material de la sociedad colombiana como causa fundamental de nuestro conflicto social y político. Los medios masivos de comunicación como instrumento de los explotadores para mantener a esa minoria pisoteando a la mayoria popular son los que hegemonizan un lenguaje en donde las FARC-EP son acusadas de ser las culpables de todos los problemas de Colombia. Esa no es la verdad. Esa es la razón fundamental de porque se quizo llamar la atención frente a la libertad de prensa en colombia pues es obvio que los periodistas de esos medios de comunicación no dicen la verdad por ser estupidos sino porque simple y llanamente son esclavos de los dueños de estos medios.

Para que halla una libertad real se debe decir la verdad en los medios masivos de comunicación y no solo lo que les conviene a los que manejan el aparato estatal de este pais para su beneficio. Ese es el debate al que llamo las FARC-EP por ser victima de un periodismo que esta al servicio de los explotadores.

La etica periodistica no existe en los medios masivos de comunicación, la comunicación popular debe ser la linea a seguir para la construcción de la Nueva Colombia.

5.23.2012

¿Porque un tropel en la Universidad de Colombia de Bogotá el 22 de Mayo del 2012?

Nicolas Correa
Nucleo Bolivariano Maria Cano

Hoy el Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia que milita en la Universidad Nacional de Colombia, sede Bogotá, se pronuncia en contra al llamado Tratado de Libre Comercio que el gobierno colombiano firmo con los Estados Unidos de América.

Hoy despues de 200 años de independencia formal del imperio español, los explotadores de este pais nos entregan al dominio exterminador del imperio estadounidense, el cual se encuentra en su ocaso, y por lo tanto esta mostrando dia a dia lo peor de si mismo en función de defender lo que consideran que es de ese gobierno. Ojo, como bolivarianos que somos, abrazamos como hermanos al pueblo estadounidense como parte de los explotados del sistema capitalista, pero rechazamos de manera apasionada a sus lideres que hoy ocupan los altos cargos de su gobierno, su parlamento y su poder ejecutivo. Estan al servicio de capital financiero trasnacional que en 2008 llevo a toda la humanidad a una crisis sistemica que nos tiene al borde de lo que muchos llaman un infarto estructual.

Mil millones de hambrientos, una amenaza de un tercer frente de guerra en el medio oriente con Iran, un ambiente colapsado por las emanaciones de dioxido de carbono y otras basuras toxicas para la vida, son solo algunos ejemplos de como esta crisis amenaza la existencia misma de nuestra especie, y gran parte del problema esta en el dogmatismo propio de los capitalistas a la cabeza de las empresas financieras que controlan el gobierno gringo el cual al se cree con la verdad reveledada y esparce por el mundo la falsa idea de que lo que es bueno para el capital financiero es bueno para el ser humano.

Como bolivarianas y bolivarianos que somos le decimoos no al mercado neoliberal que viene con todo su salvajismo detras del TLC con estados unidos y otras potencias extranjeras. Nos hermanamos con todos los pueblos del mundo en contra de la muerte y hoy decimos NO MAS! RESISTIREMOS HASTA EL FIN PORQUE JURAMOS VENCER Y VENCEREMOS!!!!

Revista Resistencia MARZO 2012

Revista Resistencia Marzo 2012

Separata Revista Dignidad No.3

Separata Revista Dignidad No.3

Revista Dignidad No.2 Julio 2006

Revista Dignidad no.2

Saludo de las FARC-EP, Marzo de 2012 Comandante Ivan Marquez


5.12.2012

Declaración Pública del Secretariado del Estado Mayor Central de las FARC-EP


El caso del periodista francés Romeo Langlois resulta ideal para develar de manera incontestable el papel que desempeñan los grandes medios de comunicación en el orden social impuesto por el gran capital. Antes que informar y promover el pensamiento libre de la ciudadanía, la gran prensa tergiversa la realidad para convertir en única verdad la versión de sus patrocinadores.

Por sí sola resulta reveladora la indignación de los asalariados de la gran prensa, que en los más groseros términos rechazaron nuestra propuesta de abrir un debate público sobre la libertad de informar. Al negarse a admitir la discusión estaban tomando parte en ella, asumiendo la defensa abierta y servíl de los intereses de los grandes monopolios económicos e informativos.

El pasado 27 de febrero las FARC-EP comunicamos oficialmente que nunca volveríamos a realizar retenciones de personas con fines financieros. Aprehender en medio de un combate a quien en una operación militar viste uniforme del enemigo y lo acompaña, en nada lesiona nuestro preciso compromiso. Sólo una visión francamente sesgada puede considerarlo un secuestro.

Cada vez es mayor el número de personal militar y paramilitar norteamericano o a su servicio que interviene en la guerra civil colombiana. Los mandos militares se ufanan de usar infiltrados y espías para propinarnos golpes severos. Es evidente que en casos como este, las FARC-EP tenemos pleno derecho a detener e investigar, trátese de un nacional o un extranjero.

Hace escasos dos años, los periodistas Hollman Morris, Leonardo Acevedo y Camilo Raigoza fueron arbitrariamente detenidos por el Ejército en el Caquetá, cuando de modo independiente cubrían la entrega de dos prisioneros de guerra. Vestían de civil y hasta el Presidente de la República los acusó de propagandistas de las FARC. La gran prensa se mostró totalmente indiferente con ellos.

Evidenciada universalmente la doble moral del círculo del poder y sus voceros mediáticos, lo que sigue es liberar a Romeo Langlois. En aras de garantizar aún más su vida e integridad, proponemos entregarlo en un lugar seguro a una comisión integrada por la Cruz Roja Internacional, la senadora Piedad Córdoba y un delegado personal del nuevo Presidente francés Francois Hollande.

Una vez libre, el periodista Langlois podrá terminar de cumplir con el papel esperado por el gobierno de Colombia, sus fuerzas militares y los grandes medios. O podrá permanecer fiel a su conciencia y referir la verdad. Si fuere este el caso, pueda ser que los mismos que hoy exigen con ardor su libertad inmediata, no vayan a ensañarse con él hasta destruirlo por completo.

Secretariado del Estado Mayor Central de las FARC-EP
Montañas de Colombia, 12 de mayo de 2012

4.20.2012

Escrito por Iván Márquez,Integrante del Secretariado del Estado Mayor Central de las FARC-EP


Respondo su misiva de marzo en medio del clamor de paz que incesante se eleva desde abajo, grito ronco del común, sentimiento orgullosamente plebeyo, estrellándose contra el muro de la sordera del poder, contra la violencia y el terrorismo de un Estado que hoy ostenta sin sonrojo la indignante presea de habernos convertido en el tercer país más desigual del mundo.

Somos un sueño de paz en construcción, desde Marquetalia en el 64 y desde mucho antes. La búsqueda de la paz con justicia social es un principio rector, fundacional, el norte verdadero de una estrategia. No enfrenta ni divide a las FARC. Cuando algún analista estipendiado golpea el bombo mediático de la existencia de una línea pacifista y otra guerrerista no deja de arrancarnos una leve sonrisa. La histórica cohesión del Estado Mayor Central de las FARC, que es el gran legado de Manuel, no se deja anonadar por divagaciones taciturnas.

En la década de los 80 vi al viejo Jacobo Arenas abrazando como un niño, la ensoñación de verse en las plazas públicas como tribuno, comandando la alternativa política para Colombia y la marcha incontenible por la paz. No fue posible, María Jimena, usted lo sabe. Mataron la esperanza de la Unión Patriótica.

Con cierta tristeza ya lejana, debemos admitir que Caracas y Tlaxcala fueron una oportunidad perdida. Gaviria y Hommes, poseídos ya por el Mefistófeles neoliberal, no admitían otra discusión que no fuera la entrega de las armas y la desmovilización de la guerrilla. Aborrecían como sus sucesores siguen aborreciendo el cambio de las injustas estructuras, el sentimiento de soberanía y el fin de los privilegios, cimientos de la verdadera paz. Ni ellos mismos pueden enorgullecerse hoy de haber abierto las puertas a la desnacionalización de nuestra economía ni de su infame declaratoria de guerra integral contra el pueblo.

Pero debo confesarle, María Jimena, que nosotros, lectores asiduos de su columna y seguidores de sus debates radiales, casi no la reconocemos en su lectura un poco precaria de los motivos que determinaron el fracaso de los diálogos del Caguán.

¿Por qué no creerles al ex presidente Pastrana y al ex comisionado de paz Víctor G. Ricardo? Ellos han afirmado en todos los tonos, que buscaron el diálogo como una maniobra para ganar tiempo frente a problemas claramente identificados como la sequía de recursos para la guerra y la urgencia de una reingeniería del ejército y de la estrategia contrainsurgente. No importaba despejar cinco municipios si lo que se buscaba era salvar un régimen tambaleante. Y de hecho, cuando consideraron alcanzado este propósito, ya diseñado el Plan Colombia por los estrategas del Comando Sur del ejército de los Estados Unidos, declararon rotas las conversaciones. Y ni siquiera atendieron el protocolo de respetar el tiempo de espera convenido para el reinicio de las acciones bélicas. Teniendo en cuenta estas circunstancias podemos afirmar que los diálogos del Caguán nacieron muertos. ¿Quién burló entonces al país?

Pretender hoy en día la entrega de las armas y la desmovilización de la guerrilla, con el sometimiento a una justicia, que precisamente queremos destronar, es tan solo una ilusión seráfica. Diríamos que un irrespeto más a un país que está siendo despojado por las transnacionales y engañado por leyes de prestidigitadores. Debemos parar esa “locomotora del desarrollo” que todos los días se lleva el petróleo, el carbón, el oro y el ferroníquel, recursos que debieran emplearse en la solución de los graves problemas sociales del país. El impacto ambiental es un desastre. A la hora de hablar de paz, estos temas no deben desaparecer de la agenda, no se puede borrar la superación de las causas generadoras del conflicto, la reversión de la política neoliberal…, y el pueblo no puede quedar por fuera de la mesa.

Respetamos, María Jimena, su convicción contra la lucha armada, pero al mismo tiempo albergamos la esperanza de que la inteligencia entienda que estamos haciendo uso de un derecho universal. Bolívar nos dice que “aun cuando sean alarmantes las consecuencias de la resistencia al poder, no es menos cierto que existe en la naturaleza del hombre social un derecho inalienable que legitima la insurrección”. Sin embargo, estamos dispuestos a la firma de un tratado de regularización de la guerra, que recoja las especificidades del conflicto colombiano para hacer menos dolorosas sus consecuencias, al tiempo que propendemos por un acuerdo de paz, un nuevo contrato social que ponga fin a la confrontación bélica removiendo las causas que la generan.

Lamentablemente en Colombia el acto de la rebelión ha sido desfigurado en su carácter al privársele la conexidad con conductas que le son inherentes, todo en desarrollo de una estrategia para disuadir con penas severas la resistencia, que ni siquiera prevé que la oposición de hoy puede mañana acceder al poder, y que, siempre será necesario invocar un tratamiento más benévolo hacia el opositor. Algunos se escandalizan porque un prisionero de guerra pase 14 años confinado en la selva, pero se tornan ciegos y mudos cuando hay guerrilleros como Simón Trinidad condenados a 60 años de prisión en el destierro, y con cadenas físicas. Ninguno de los dos casos debiera ser.

Dice usted que no nos cree cuando anunciamos el fin de las retenciones económicas, y en cambio nos exige más y más gestos de paz, y ni uno solo al gobierno. Tal vez se ha desvanecido en su memoria que hemos liberado unilateralmente a unos 500 prisioneros de guerra capturados en combate, recibiendo del Estado reciprocidad cero. El establecimiento, ni siquiera permitió al grupo de mujeres gestoras de paz –que intercedieron para la liberación de sus prisioneros de guerra- la visita a las cárceles para verificar las condiciones de reclusión de los guerrilleros y de los miles de prisioneros políticos.

No debiera, María Jimena, colocarse esa venda subjetiva sobre sus ojos. Previamente al anuncio, Timoleón Jiménez, nuestro comandante, hizo una consulta a todos los Bloques, y la verdad es que ninguno de ellos tiene personas retenidas con ese propósito. País libre es una organización para-gubernamental de mentirosos que necesita justificar las ayudas internacionales e institucionales que recibe.

Ya que recuerda brumosamente mi paso fugaz por el Congreso de la República considero pertinente precisarle que con Alfonso Cano y Raúl Reyes, y muchos otros combatientes, fuimos obligados por el Estatuto de Seguridad de Turbay Ayala y el Estado de Sitio permanente, a abrazar la lucha armada. Y que muchos de los dirigentes de las movilizaciones populares de hoy, son los hijos y herederos de una generación de revolucionarios, descabezada por la intransigencia del Estado y el genocidio de la Unión Patriótica.

Esa intransigencia de las élites está atrincherada tras la máquina de guerra del Estado y tras esa arrogancia violenta que les viene del apoyo de Washington, pero no hay que desestimar que los negocios de esas élites están inmersos en la crisis sistémica del capital y que la entrega dolorosa de la soberanía es gasolina y carbón que puede encender la indignación.

Causa cierta perplejidad su desconocimiento de las motivaciones políticas e ideológicas que animan a las FARC, que la llevan dócilmente, sin mucha reflexión, a equipararnos con las Bacrim. Usted sabe que esa sigla fue inventada por el gobierno para intentar inútilmente deslindarse de los crímenes de lesa humanidad del paramilitarismo de Estado. En la Plataforma Bolivariana por la Nueva Colombia está pincelado un proyecto político de nueva sociedad. Dudo que alguna vez pueda ver a un comandante de las FARC hamaqueándose, libando los licores que usted imagina, desconectado de la pasión que lo empuja sin cesar a la tarea de la construcción de la Nueva Colombia, soberana, en democracia, justicia social y paz.

Es obvio que no estamos en la orilla de los que pillan nuestros recursos y causan la pobreza de 30 millones de compatriotas. Mirar las posibilidades de paz desde la orilla del empresario Luis Carlos Sarmiento Angulo, por ejemplo, que diariamente despoja a unas 10 familias de sus casas aduciendo no pago cuando la gente ha cancelado tres veces y más el valor de las mismas, es correr el riesgo de quedarnos atrapados eternamente en la noche de la guerra. ¿A estos tipos debemos rendirles pleitesía?

Después de andar todos estos años con un fusil en las manos y la flama de la paz en el corazón, recordando a los caídos, pensando en los humildes, creo tener más razones que nunca para luchar por el ideal de dignidad de un pueblo hasta las últimas consecuencias. Si la paz ha de venir por la vía de la solución política, bienvenida sea. Es lo que anhelamos todos. Tenemos fe ciega en la fuerza de la movilización y marcha del pueblo por la paz.

Iván Márquez
Integrante del Secretariado del Estado Mayor Central de las FARC-EP

Montañas de Colombia, abril 20 de 2012