12.07.2011

Carta del Nucleo Bolivariano Juan de la Cruz Varela a Johan Estiven Martínez

Compatriota y compañero
Fue triste  recibir la noticia de la muerte de su padre, como
revolucionarios y humanistas nos indigna que integrantes humildes del
pueblo colombiano mueran en medio de esta guerra que nos impuso la
oligarquía hace mas de 60 años, a su edad debe ser difícil entender lo
que pasa, como puede entender un niño pobre que su padre murió
defendiendo los intereses de los ricos de este país? ¿Cómo entender
que los ricos a los que su padre murió defendiendo lo olvidaron
durante más de 10 años y después con la boca llena de sangre ordenaron
un rescate militar justo cuando este marchaba hacia la libertad? ¿Cómo
entender que un día ese padre se fue para la guerra que padece
Colombia y  volvió en un cajón forrado con una bandera como miles lo
hacen? Ciertamente es difícil explicarse estas situaciones a una edad
tan corta pero estamos seguros que usted con el tiempo y el
aprendizaje de nuestra historia podrá sacar conclusiones diferentes a
las que tiene ahora. De antemano expresamos para usted y su familia
máximo respeto y nuestra solidaridad por lo acontecido con su padre.
La niñez del 99% de los niños colombianos  no es fácil, cuando
nosotros teníamos su edad veíamos por los noticieros al más grande
narcotraficante de toda la historia legislando desde el congreso de la
mano de las clases dominantes, veíamos como el estado a través del
ejercito, la policía y los organismos de seguridad acababan con la
esperanza de paz que representaba la Unión Patriótica; crecimos viendo
como el estado formaba grupos paramilitares para masacrar al pueblo
colombiano, quitarle sus tierras y acabar con la esperanza de un país
con paz y justicia social; muchos familiares nuestros murieron, fueron
encarcelados o desaparecidos en las dos décadas anteriores de la
violencia. Ciertamente,  nuestra niñez no es comparable con la suya
pero algo debe quedar claro y es que ningún ser humano merece crecer
en las condiciones en que le toco a usted o a nosotros por culpa de un
reducido grupo de personas que decidieron defender sus privilegios
económicos a sangre y fuego poniendo a otros como carne de cañón, los
culpables de esta tragedia que usted y nosotros vivimos son los dueños
de este país, los dueños de las tierras, los dueños de los medios de
comunicación, los dueños de los grupos paramilitares  y no el pueblo
que  se decidió a resistir con dignidad. Usted es colombiano como
nosotros, estudiante como nosotros y quiere la paz como nosotros.
Nosotros crecimos y por muchos factores tomamos  una posición política
y nos decidimos a estar  al lado del pueblo colombiano que resiste
contra esta oligarquía vende patria, es quizás el profundo amor al
pueblo el sentimiento más grande que nos mueve a luchar contra la
injusticia y la desigualdad que caracterizan a  la sociedad
colombiana, somos bolivarianos y humanistas de  corazón,  lo único que
odiamos es la guerra y luchamos es por la paz de Colombia que es la
paz del continente. A nosotros no nos reclutaron de manera forzada, ni
nos pagaron, ni nos engañaron, no somos terroristas ni
narcotraficantes y si hemos usado una capucha es porque no podemos
manifestar libremente lo que pensamos por que nos asesinan; sabemos
que nuestras familias pueden ser asesinadas y nosotros mismos también,
hemos sido amenazados y en el fragor del combate callejero muchas
veces hemos expuesto nuestra vida pero aun así seguimos adelante por
la fuerza de nuestras convicciones y por nuestro inagotable amor por
el pueblo colombiano.
decidimos escribirle porque lo vimos a través de los medios de
desinformación en la marcha del odio pagada por los ricos, impulsada
por las fuerzas militares y promovida masivamente por caracol y rcn,
marcha que fue todo un fracaso a pesar de los miles de millones que
invirtieron en ella con el objetivo de seguir metiéndole combustible a
 la guerra,  en esa marcha usted como los otros colombianos se veían
solos y confundidos pues el odio y la guerra no es nuestra esencia
pero en algunas ocasiones los medios de comunicación logran
engañarnos, nada comparable a las gigantescas marchas estudiantiles
que pusieron a temblar al gobierno de Santos que quería quitarnos  la
educación a todos, incluyéndolo a usted, para a través de la
ignorancia seguir manteniendo este conflicto y de paso  sus
privilegios, no dudamos en que tanto usted como miles de los que
salieron anhelan como nosotros la paz de Colombia y el fin de la
guerra, pero entendemos que los que  organizan esas marchas son
verdaderos mercenarios del fascismo criollo y seres despiadados que
infructuosamente intentan sepultar la resistencia del pueblo
colombiano. Compatriota y compañero, ¿qué sentido tiene salir a una
marcha que lo único que busca es legitimar rescates a sangre y fuego
como el ocurrido el pasado noviembre en el que murió su padre? ¿Qué
sentido tiene seguirle el juego al gobierno y la oligarquía que creó
el conflicto, recluto a su padre, se lo llevo a la guerra, lo puso
como carne de cañón, lo olvido en sus años en la selva y después lo
asesino con una orden militar de rescate a sangre y fuego?
Sinceramente creemos que usted es nuevamente victima esta vez de la
manipulación del gobierno y los medios de comunicación, es por eso que
decidimos escribirle.
Usted es un ejemplo, es cierto, porque su historia es igual a la de
cientos de miles de niños en Colombia que padecen las consecuencias de
este  conflicto armado y crecen sin sus padres por que fueron
asesinados, fueron torturados y desaparecidos o fueron encarcelados o
retenidos en medio del combate, nos indigna como colombianos que el
gobierno pretenda utilizarlo esta vez mediáticamente para atizar la
guerra y seguir perpetuando el conflicto que mantiene sus intereses
intactos, como jóvenes debemos defender la paz y la justicia social,
la verdad y el castigo a los responsables, como jóvenes debemos ser
excluidos de la guerra y no debemos ser funcionalizados y menos con
nuestro dolor, no lo invitamos a  la guerra, ojala nunca le toque
padecerla  de nuevo pues es atroz, lo invitamos a que construya la paz
de Colombia, lo invitamos  a que luche por el intercambio humanitario
y la salida política del conflicto, lo invitamos también a que piense
en las madre e hijos de guerrilleros y presos políticos condenados a
penas de más de 60 años, algunos en otros países, lo invitamos a que
haga historia y con su ejemplo de vida le diga al mundo que la guerra
en Colombia debe terminar.
De nuestra parte reiteramos nuestras más  sinceras condolencias y sepa
que seguiremos luchando por usted y todos los colombianos con la mayor
humildad pero con la más grande determinación, juntos como clase
social pero desde espacios y formas de lucha diferentes lucharemos
junto a usted por la paz de Colombia.
Cordialmente, Compatriotas Núcleo Bolivariano Juan de la Cruz Varela,
Diciembre 6 de 2011

COMUNICADO - Montañas de Colombia, Diciembre 1 de 2011




COMUNICADO - Montañas de Colombia, Diciembre 1 de 2011

Distinguidas ciudadanas

PIEDAD CÓRDOBA, LUCÍA TOPOLANSKI, JODY WILLIAMS, ELENA PONIATOWSKA AMOR, ALICE WILLIAMS, MIRTA BARAVALLE, ISABEL ALLENDE, RIGOBERTA MENCHÚ, SOCORRO GÓMEZ, HERMANA ELSIE MONGUE, ÁNGELA JEIRA

Cordial saludo.

Deploramos profundamente que cuatro de los seis prisioneros de guerra que íbamos a liberar unilateralmente en respuesta a su petición de agosto, hayan muerto en un irracional intento de rescate militar del ejército colombiano, cuando marchaban hacia el lugar donde proyectábamos entregarlos a ustedes. Sorprende la actitud del gobierno colombiano, que no dudamos, estaba enterado de nuestra determinación. Las FARC querían liberarlos vivos, pero el gobierno de Juan Manuel Santos prefirió devolverlos muertos a sus seres queridos.

Indigna la manipulación mediática del infausto suceso por parte del gobierno colombiano. La enrevesada explicación del ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, de que no se trató de un operativo de rescate, sino de búsqueda, no es más que un precario eufemismo que no alcanza a tapar la perfidia de un gobierno ni su desprecio a normas esenciales del Derecho Internacional Humanitario. Si universalmente es aceptado que el rescate militar entraña un riesgo, la responsabilidad del éxito o fracaso, siempre es imputable a quien lo asume.

Durante más de una década los prisioneros que perecieron en la fracasada operación militar en las selvas del Caquetá, fueron mantenidos con vida por los guerrilleros de las FARC. Los queríamos vivos, porque buscamos el canje de prisioneros de guerra que desbroce el camino hacia la paz. Nunca los quisimos muertos. Los mató un gobierno indolente que no entiende de humanidad y no valora la vida de sus soldados. El canje reciente de más de 1.000 prisioneros palestinos por un soldado israelí, laceraba la mezquina conciencia de Juan Manuel Santos. No quería mirarse en ese espejo.

Acostumbrados a imponer una guerra sin reglas, a la degradación que encarnan los “falsos positivos”, a la eliminación física del pensamiento revolucionario, a la criminalización de la opinión y la protesta, a las masacres, a las fosas comunes y al desplazamiento forzoso de la población, pretenden ahora que se los consagre el derecho perpetuo a la impunidad. Quien debe ser conducido a los tribunales, es el otrora ministro de los “falsos positivos” que hoy ostenta la banda presidencial.

Colombia entera anhela salir de la larga noche de la violación de los derechos humanos desde el poder. Las denominadas “locomotoras del desarrollo” de Santos recorren el país enloquecidas generando muerte, pobreza y destrucción del medio ambiente. El 70% de la población colombiana vive en la pobreza, miles mueren en las puertas de los hospitales porque no hay derecho a la salud pública, no hay gobierno que atienda a los millones de damnificados por el invierno, la privatización avanza implacable en todos los sectores, la actividad secular de los mineros artesanales es criminalizada para dejar en manos del capital internacional la extracción de recursos. Blindadas por la política de la seguridad inversionista, alentadas por una legislación laboral que lesiona los intereses de los trabajadores, las locomotoras de las transnacionales, siguen su avance destrozando la soberanía y el derecho a la vida digna.

En el trasfondo de la campaña mediática manipuladora en torno a la muerte lamentable de unos prisioneros de guerra, distinguidas señoras, está el afán del gobierno de distraer la atención de un país que ha empezado a protestar contra los desafueros del poder y a movilizarse por sus derechos. Con su doble moral el presidente Santos alienta marchas para azuzar la guerra, cuando Colombia lo que necesita es la gran marcha del pueblo por la paz y la soberanía.

A pesar de los hechos, la lucha por el canje de prisioneros y por la paz de Colombia, no se detiene. Redoblaremos esfuerzos en ese sentido porque es el anhelo de las inmensas mayorías y porque queremos rendir tributo a un hombre alzado en armas, llamado Alfonso Cano, que siempre se jugó la vida, consecuentemente, por la solución política del conflicto, el canje de prisioneros, la paz con justicia social, la soberanía y la dignidad de los colombianos.

Seguiremos explorando con ustedes todas las vías que nos puedan conducir a este noble propósito y a concretar, en el marco de la nueva situación generada, y en cumplimiento de la voluntad del inmolado comandante Alfonso Cano, la liberación unilateral de los prisioneros de guerra que en misiva anterior les anunciamos, a pesar de que algunos de ellos cayeron en el insensato intento de rescate militar.

Finalmente, permítannos transmitirles nuestro pesar por la desaparición física de Danielle Miterrand, destacada líder mundial de causas humanitarias y vocera de las mujeres del mundo, que al lado de ustedes, luchaba denodadamente por la solución política del conflicto social y armado que desangra a Colombia.

Compatriotas,

Secretariado del Estado Mayor Central de las FARC-EP

11.22.2011

Así no es santos, así no es


Todos tenemos que morirnos, Santos, todos. De eso no va a escaparse nadie. Unos de un modo y otros de otro. Unos por una causa y otros por otra. Algunos escogen una muerte heroica, gloriosa, profundamente conmovedora. Otros prefieren morirse de viejos, de un infarto o diabetes, tras una larga enfermedad en una cama o endrogados en medio de un burdel. 


Es como la vida, unos prefieren pasarla haciendo dinero y engordando como cerdos, o practicándose cirugías para conservarse jóvenes, pisoteando a los demás y dándose ínfulas. Otros escogen caminos más nobles. Y son muy felices así. Es un asunto de conciencia. Pretender intimidarlos para que acepten vivir como los primeros es un error. 

Y todavía más grave es matarlos. Pretender exhibirse como modelo de civilización y decencia dando la orden de despedazarlos a punta de bombas, plomo y metralla. O como sea. Por ejemplo, de dos balazos por la espalda cuando se llega en la noche a casa. O molidos a golpes en una celda. O desmembrados con una motosierra. O con la cabeza mochada a machete. 

Al expresar el dolor que la torturaba por la muerte de su Jefe, decía una guerrillera que hombres como él quedarán para la posteridad y el pueblo los recordará como lo que fueron, inmortales. Otro enviaba una nota a sus mandos diciendo, aquí estamos para ayudar en todas las tareas que ustedes nos orienten. Les brindamos nuestra solidaridad en este momento. 

Yo no sé. Pero eso de ostentar poder y mostrarse amenazante y brutal, no puede ganar las simpatías de nadie. De nadie que no sea ostentoso y brutal como el que lo hace. La historia nos enseña que a la inmensa mayoría de seres humanos les repugna ese tipo de fanfarronadas. De niños aprendemos que sólo los ogros más malvados suelen actuar de ese modo. 

Y con el tiempo aprendemos a asociar esas conductas a los seres más perversos. Matar salvajemente a un ser humano, con métodos notoriamente desproporcionados, para pararse sobre su cadáver y señalar a otros que les tiene reservado el mismo tratamiento, tiene la virtud de producir un efecto contrario. Ningún hombre se dejará humillar de ese modo. 

Homero fue un maestro en desentrañar el alma. Tras dialogar con Príamo, Aquiles comprende la dimensión de los troyanos y la bajeza de la causa griega. Asume lo miserable de haber paseado el cadáver de Héctor, atado a su carro, frente a sus seres queridos y su pueblo. Por eso decide inmolarse en la refriega, para no aparecer como vencedor con ese ejército. 

Son los gestos de grandeza moral los que hacen imperecederos a los hombres. Sólo las mentes más enfermas y enajenadas pueden sentir alguna simpatía por Adolfo Hitler. Aunque en su momento muchos lo hubieran aplaudido. El tiempo terminó por ubicarlo en el infame lugar que le correspondía. Creo que a los Santos y Pinzones les reserva una suerte similar el destino. 

No puede ser de otro modo. El grado de ruindad moral que exhiben horroriza al más sano de los juicios. Muy poca gente conoce en el reinado de cuál emperador romano fue crucificado Jesús. Pero creo que por encima de las propias creencias, en todas partes se profesa el más elevado respeto por él. Porque prefirió el suplicio y la cruz antes que renunciar a sus ideas. 

Y porque esas ideas abrigaban un altísimo grado de humanidad. Eran buenas, buscaban la felicidad general, ensalzaban a los pobres e incluso fustigaban a los ricos, proclamaban que todos los hombres eran iguales. Sólo proponía a hombres y mujeres que lo abandonaran todo y lo siguieran en la propagación de esa fe, de esa verdad, decía. 

Pero lo coronaron de espinas, lo abofetearon, lo crucificaron y lancearon. Se burlaron de él. Habían preferido liberar en su lugar al peor de los criminales. Sin embargo fue ese Cristo el que los sobrevivió a todos. Pese a que hubieran perseguido por siglos a sus seguidores. De nada sirvió arrojarlos a los leones ante la aclamación general de la plebe en el circo. 

Esta gente lleva medio siglo en esto, Santos. Algunos, de cabeza blanca, cuentan historias de sus días en Marquetalia. Otros hablan de los años en el Guayabero, de los primeros diálogos cuando Belisario. Hasta afirman que si entonces el gobierno hubiera pensado mejor, las cosas en el país hubieran sido muy distintas. La soberbia ha podido más que la razón. 

Muchos cuentan experiencias de la guerra integral de Gaviria y su creación de las brigadas móviles. Y muchísimos más vivieron aquí lo del Caguán. Una enorme masa llegó después a estas filas. En ese devenir, seguramente, se han presentado múltiples deserciones y traiciones. Pero no ha sido lo determinante. Son más y más los revolucionarios y cuadros convencidos. 

Esta gente ha construido una epopeya sin antecedentes en ningún lugar ni época histórica. No hubiera sido posible sin el más extraordinario altruismo. Ni siquiera las fuerzas especiales del Ejército pudieron operar en el terrible invierno de esas abruptas cordilleras guerrilleras. Pero allá mismo viven ellos, aman, sueñan un mundo mejor y luchan por conseguirlo. 

Primero, entre groseros chistes, exhibieron el cuerpo despedazado de Raúl Reyes. Después recogieron exultantes la mano arrancada a Iván Ríos. Rugieron orgullosos más tarde cuando con toneladas de bombas quitaron la vida al Mono. Ahora, llorando de felicidad, dan el parte ensangrentado sobre Alfonso. Macabro rostro el de esa bella democracia. 

La cabeza de José Antonio Galán, así como cada una de sus extremidades, exhibidas a manera de escarmiento para evitar otro alzamiento comunero, no lograron impedir la gesta por la independencia. Ni su triunfo. El pueblo empeñó en ello miles de muertos y heridos, gran ruina y enormes sufrimientos. Hubiera sido mejor de otra manera, pero la Corona no quiso. 

Las FARC son miles y miles de revolucionarios que soportan las más duras condiciones porque creen firmemente en su causa. No ganan un solo centavo, no poseen nada material, el movimiento les da lo que necesitan. Y el movimiento son todos ellos. Son una impresionante creación histórica, aquí, en Colombia, ante nuestros ojos. Así no es Santos, así no es. 

Timoleón Jiménez 
Comandante del Estado Mayor Central FARC-EP 
Noviembre 2011

11.19.2011

Sobre el asesinato del camarada Alfonso Cano


Emiliano Altamira
Núcleo Bolivariano Juan de la Cruz Varela 

“Podrán cortarnos las piernas, no dejaremos de andar; podrán cortarnos las manos, no dejaremos de golpear; ¡Jamás nadie podrá cobrar la recompensa por nuestro ideal! Julián Conrado


Como siempre es una constante en su proceder, la asesina y cipaya oligarquía que representa los intereses de los ricos explotadores y del imperio yanqui en nuestro país, celebra con una orgía de sangre y fascismo fanático el cobarde asesinato de nuestro camarada y comandante en jefe, que aunque difamado y satanizado como la cabeza de la organización “narco-terrorista” FARC, murió como vivió, al pie del cañón, librando junto con su amada muchachada el combate liberador por la patria y por sus gentes humildes, que sin duda, lo lloran con dolor y rabia, pero en contra de lo que cree Santos y su camarilla, no lo lloran por que crean en la inminente derrota de la insurgencia fariana y la lucha del pueblo, sino lo lloran porque aun cuando pudo obviar las verdades de lo que pasa en el país, teniendo la posibilidad de educarse, esa que muy pocos tienen en Colombia y ascender en la escala social capitalista, prefirió entregarse en cuerpo y alma hasta las últimas consecuencias por la causa del socialismo, que no es otra, que la lucha a muerte por abolir las cadenas que oprimen a la humanidad.
Que poco decoro tiene esta oligarquía, que poca humanidad poseen, que poco respetan al enemigo, su enemigo de clase, que no es otro sino el pueblo y la guerrilla revolucionaria que está en la entraña de este, creen que matando a un hombre muere la idea, creen que haciendo un show mediático con el cadáver de un hombre abatido por las bombas gringas lograran que los y las guerrilleras se desmovilicen en bandadas, ¡cuánta estupidez!, como si los farianos no supieran lo que es batirse en los campos de batalla con la disposición de dar la vida si es necesario en cualquier momento, como si no supieran que con la alta tecnología que los gringos le dan al gobierno cualquier descuido se puede pagar con la vida, ¡maldita oligarquía!, creen que satanizando a la guerrilla día a día en sus medios de alienación, catalogándola de “narco guerrilla” de “terroristas” y subestimando su capacidad político-militar van a ganar esta guerra, ilusos, ya lo decía Manuel, hoy estamos pero mañana no se sabe, pero algo es seguro, siempre habrá alguien dispuesto a tomar la posición del que por cualquier circunstancia falte, levantando sus banderas y empuñando sus armas, luchando hasta su último suspiro con la mente puesta en la nueva Colombia que el pueblo añora, en la patria grande que soñara Bolívar y en el socialismo que dignificará al hombre por lo que es y no por lo que posee.
El camarada Alfonso Cano como jefe del Secretariado de las FARC-EP, sin aflojar un instante en la confrontación armada en todo el territorio nacional tras derrotar el plan patriota, nunca dejo de exhortar al gobierno a sentarse a dialogar para darle una salida política y negociada a este conflicto de más de seis décadas que desangra a Colombia y que tanto dolor a dejado en millones de familias en su mayoría humildes, porque hay que decir que los ricos que mantienen la guerra nunca van a pelear, son los pobres los que siempre llevan del bulto. Dijo el camarada que la guerra no puede ser el destino de Colombia, eso es lo que el pueblo quiere, la paz, pero no la paz de los sepulcros, no la pacificación, no el desarme ni la desmovilización, el pueblo quiere la paz con justicia social, democracia verdadera y con soberanía nacional plena, que es justamente lo que la oligarquía no quiere permitir y por lo cual se empeña en prolongar esta guerra fratricida que mediante la vía militar no podrá encontrar su fin, por que como dijo el camarada Jorge Briceño poco antes de caer abatido, “esto es Pueblo y el Pueblo es invencible”, si la oligarquía se empeña en seguir con la guerra y con su pretensión fascista de exterminar a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia - Ejército del Pueblo, se encontraran con un ejército popular que no cejara en su accionar político-militar de la mano del pueblo oprimido, hasta que juntos forjen las bases de la nueva sociedad que sin duda se establecerá en nuestro país, no importa cuánto tarde ni cuanto toque luchar, ni cuántas vidas de revolucionarios haya que ofrendar, por que como dice el camarada Julián Conrado: “Si más sangre hay que derramar pa´ que la obra sea construida, PUES MÁS SANGRE SERÁ VERTIDA, EL PUEBLO NO LA VA A NEGAR”.
Con la caída de nuestro querido comandante solo nos queda enarbolar sus consecuentes y elocuentes palabras de redención y justicia, así como sus armas justicieras que no dejarán de retumbar en todo el territorio nacional, hasta que hayamos logrado consolidar los sueños y esperanzas por los cuales el comandante Alfonso Cano y otros tantos combatientes ofrendaron sus vidas. ¡GLORIA ETERNA A TODOS ELLOS Y PAZ EN SUS TUMBAS!
ALFONSO CANO: HEROE INSURGENTE DE LA NUEVA COLOMBIA DE MARULANDA
CAMARADA ALFONSO CANO: ¡MORIR POR EL PUEBLO, ES VIVIR PARA SIEMPRE!
¡MI VOS LA QUE ESTA GRITANDO, MI SUEÑO EL QUE SIGUE ENTERO, Y SEPAN, QUE SOLO MUERO, SI USTEDES VAN AFLOJANDO, POR QUE EL QUE MURIO PELEANDO, VIVE EN CADA GUERRILLERO! ¡POR NUESTROS MUERTOS, NI UN MINUTO DE SILENCIO, TODA UNA VIDA DE COMBATE!    
¡HEMOS JURADO VENCER Y VENCEREMOS!


10.31.2011

Comunicado de las Farc-EP.


Comandante
DANIEL ORTEGA
Presidente de Nicaragua
Managua
Desde las montañas insurgentes de Colombia, nuestra felicitación, comandante presidente, por el arrollador triunfo en las elecciones del 6 de noviembre. ¡El 66 por ciento de la votación!... extraordinario resultado que ratifica y legitima una vez más el rumbo sandinista de la conducción del país. Un abrazo al pueblo de Nicaragua que en esta jornada hizo ondear el rojo y negro en su corazón. Felicitaciones a los jóvenes, a todas las organizaciones sociales y a los movimientos políticos protagonistas de la victoria.
Un gobierno que simultáneamente con su extraordinario crecimiento económico redistribuye la riqueza, hace gratuitas la educación y la salud, reparte tierras a los campesinos, entrega viviendas a los pobres y titula predios urbanos, tenía necesariamente que despertar el fervor popular. El 6 de noviembre, presidente Ortega, las mayorías nicaragüenses derrotaron al neoliberalismo.
Cómo no evocar en este momento de victoria aquella escena memorable del Caguán en la que usted entregó la orden Augusto Cesar Sandino a nuestro inolvidable comandante Manuel Marulanda Vélez. Siempre hemos exhibido orgullosos en nuestros pechos tan entrañable distinción que nos habla de la visión ecuménica de un hombre que se consideraba hijo espiritual de Bolívar.
Por encima del desvarío triunfalista de quienes detentan el poder en Colombia, los nicaragüenses y todos los ciudadanos de Nuestra América, pueden estar seguros que los guerrilleros de las FARC seguiremos firmes por la senda que trazaron nuestros comandantes Manuel Marulanda Vélez y Alfonso Cano.
Con sentimientos de consideración y aprecio,
Secretariado del Estado Mayor Central de las FARC-EP

Montañas de Colombia, noviembre de 2011


10.28.2011

Comunicado de las Farc-EP - Octubre 28 de 2011




Doctora
CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHNER
Presidenta de Argentina

Gran satisfacción ha generado en las FARC-EP el voto de confianza del pueblo que la ha ratificado en la primera magistratura de la nación Argentina. Felicitaciones Presidenta. La elevada votación del 23 de octubre refleja el reconocimiento de amplios sectores populares al rol fundamental de Néstor y Cristina Kirchner en la superación de la situación de colapso económico en que gobiernos anteriores habían sumido al país como consecuencia de la aplicación a fondo de la política neoliberal. Tendrá usted ahora la oportunidad de satisfacer las expectativas políticas, económicas y sociales de un pueblo que siempre ha soñado vivir en dignidad.
Apreciada Presidenta, junto a muchos ciudadanos latinoamericanos, deseamos que prosiga su acertada política internacional de estimular la unidad y la soberanía continental frente a la geopolítica y directrices de sumisión que trata de imponerle a la región el gobierno de Washington.
Su actitud frente a la paz y su inclinación por la solución política del conflicto colombiano, motiva nuestra gratitud y expectativa. Lo reiteramos: estamos dispuestos a sentarnos en una mesa de diálogo con el gobierno de Juan Manuel Santos, con participación de los sectores políticos y sociales, para buscar entre todos una salida política, sobre la base de justicia social y soberanía del pueblo, al prolongado conflicto social y armado que desangra al país.
Con su venia Presidenta, por su intermedio, las FARC saludan al hermano pueblo de San Martín, solidario siempre con la paz de Colombia.

Saludo cordial.

Secretariado del Estado Mayor Central de las FARC-EP

Montañas de Colombia, octubre de 2011