9.28.2010

Al camarada Briceño

Camarada Jorge Briceño: ¡Quienes por su Pueblo mueren, como Pueblo, eternamente vivirán!

“Si más sangre hay que derramar, pa’ que la obra sea construida, ¡pues más sangre será vertida!, ¡el Pueblo no la va a negar! Julián Conrado

Repugnancia y pena ajena, eso es lo que provoca el ver la forma en la cual la oligarquía y sus medios de desinformación y alienación (ambos arrodillados y serviles a las migajas que el imperio les da), festejan de manera repugnante y llenos de sevicia (demostrando una vez más su fétida conciencia de clase), el cobarde asesinato con bombas gringas -no en combate como afirman estos ladinos-, de revolucionarios, no de “narco-terroristas” ni de bandidos, que por fortuna saben que en una revolución se triunfa o se muere, si esta es verdadera –como lo dijera el comandante Guevara- y están dispuestos a morir en cualquier momento por la causa del pueblo, lo que los hace más valerosos aún; lo peor de todo con los enemigos del pueblo que detentan el poder, es que son tan viles, que son capaces de cantar victoria mientras masacran a un pueblo con hambre.

Son tan mezquinos y farsantes que desconocen que en el país lo que se vive es una guerra, la cual no se inicio por voluntad del pueblo precisamente, sino que se inicia, justamente, por los egoístas intereses particulares de la oligarquía, que no ha dudado ni un segundo, en ejercer todo su odio y su violencia organizada en contra del pueblo que ellos mismos explotan, masacran, desplazan y llevan a la guerra, ya sea como pueblo carne de cañón en defensa de la “patria” de los ricos, o como guerrillero que decide entregar su vida a la causa del pueblo y de la revolución. Es la falsimedia fascista, propiedad de los oligarcas, ahora en manos de la reacción internacional, los que mienten y distorsionan la realidad sobre lo que realmente sucede en el conflicto que desangra nuestra nación; que dicen que las acciones militares de la guerrilla son “actos terroristas”, que los guerrilleros son unos “secuestradores”, que se lucran del narcotráfico, en fin, medios tan despreciables y tan poco profesionales, que no solo celebran la muerte de seres humanos ejemplares como los guerrilleros de las FARC-EP, sino que ocultan sistemáticamente, el sin número de atropellos que desde siempre comete el gobierno y sus esbirros militares y paracos, contra el pueblo, cada vez con más descaro y saña.
Podrán decir lo que quieran sobre el camarada Jorge Briceño, que fue un “monstruo”, un “asesino”, un “terrorista” comparable con Bin Laden (máximo “terrorista” justamente financiado y entrenado por la CIA durante los ochenta…), pero la verdad es más dura que el hierro, por eso no la han fundido, ni la podrán fundir jamás, y será la historia quien absolverá, no solo al camarada “Mono Jojoy”, sino a todos aquellos camaradas que como Manuel Marulanda Vélez, Raúl Reyes, Iván Ríos, Jacobo Arenas, Martín Caballero, Mariana Páez, Felipe Rincón, Domingo Biojo, Cristian Pérez, Charro Negro, Isaías Pardo, Efraín Guzmán, Hernando González Acosta, Edgar Tobar, Negro Acacio, entre muchos otros, dieron su vida por la causa de los pobres y explotados de la patria, perennemente con valor y mucho amor, siempre sin esperar algo para su beneficio particular, sino anhelando poder brindarle al pueblo justicia, paz y liberación.

Muchas veces invitaron al camarada Jorge a desmovilizarse, siempre la oligarquía ha pretendido comprar la convicción de los revolucionarios con prebendas y dinero, ¡cuánta estupidez!, ¿hasta donde podrá llegar la bajeza de estos explotadores?, no saben que cuando alguien ama a su pueblo de verdad está dispuesto a ir hasta el final con este hasta las últimas consecuencias, incluso hasta morir; eso lamentablemente le toco a nuestro amado mariscal, esa posibilidad nunca se puede obviar, todos sabemos que la pelea es peleando, eso lo sabía muy bien él camarada desde siempre, pero como le contesto al asesino y criminal Freddy Padilla de León, asesino de su propio pueblo, cuando lo invito a desmovilizarse, les reiteramos una vez más que “En las FARC no tenemos alma de traidores, sino de patriotas y de revolucionarios.”, y duélale a quien le duela “Hemos luchado y continuaremos haciéndolo, con valor, entrega y sacrificio por derrocar este régimen podrido de las oligarquías y construir otro orden social, o por alcanzar acuerdos que ayuden a construir una patria en donde quepamos todos.”

La paz, ese era el sueño por el que nuestro camarada El “Mono Jojoy” y tantos otros camaradas dieron su vida, pero no la paz entendida como la simple rendición y desmovilización de las guerrillas revolucionarias, es decir, la paz de los ricos, la paz de los sepulcros, como dijera Jacobo, eso no es más que “una fantasía de la oligarquía y solo sería un crimen de lesa traición al pueblo y a sus históricos anhelos por alcanzar, al fin, la justicia social para todos.”; justicia social, palabra que los oligarcas no dudaron en manosear y menoscabar en sus vacios y demagógicos discursos para las pasadas y espurias elecciones presidenciales, pero que deberá ser cuota fundamental para la consolidación de la Nueva Colombia que avanza en campos y ciudades, con el inmenso esfuerzo revolucionario de patriotas que se la juegan hasta las últimas consecuencias, impulsados por el infinito amor que por su pueblo profesan. Ese esfuerzo formidable que la historia sabrá recompensar, indudablemente, está abonado con la sangre derramada por los mártires de la Colombia de Bolívar, que sin duda se convierten en ejemplo imborrable de heroísmo y compromiso para los que seguimos en la lucha por una patria libre, digna, soberana y bolivariana, por que cuando muere un camarada es cuando con más razón, con más ardiente pasión, arde el fuego justiciero.

El camarada Jorge Briceño pasará a la historia como el general de la revolución colombiana, como un aguerrido y valiente combatiente, capaz de generar temor en los criminales que escudados tras el poderío militar que les brindan los gringos, asesinan sin compasión al pueblo y se atreven a llamar a sus dignos adversarios “terroristas”, sabiendo que no hay nada más terrorista que un ejército que atenta contra su propio pueblo.
Camarada Jorge Briceño: ¡La luz de tu heroísmo ilumina los caminos de la nueva Colombia!

¡Gloria Eterna a los combatientes del 48 Frente y los Guerreros del Oriental que ofrendaron sus vidas por el pueblo colombiano!
¡Morir por el pueblo, es vivir para siempre!
¡Comandante Manuel Marulanda Vélez, ante el altar de la Patria juramos Vencer y Venceremos!

¡La Patria se respeta, fuera Yankees de Colombia!
Con los asesinos de nuestro Pueblo: ¡Ni perdón, ni olvido!
¡Por nuestros muertos, ni un minuto de silencio, toda una vida de Combate!
Escrito por: Emiliano Torres, Núcleo Bolivariano Juan de la Cruz Varela, septiembre de 2010

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