6.05.2008

La jugada maestra

La decisión del gobierno de Uribe Vélez de extraditar a 14 paramilitares a los EE.UU., mayo de 2008, deja muchas cosas en claro y corrobora que la política del actual gobierno de Colombia podría ser comparada con una película de terror, tipo Agata Cristi, en donde desde el principio se puede presumir que las cosas no son como aparentan, pero el desenlace, que siempre es de esperar, es también siempre impredecible en sus particularidades.

Cualquier observador analítico podía suponer que en los acuerdos de desmovilización establecidos entre el presidente Uribe y sus amigos y aliados políticos, debía existir un AS bajo la manga, una carta secreta, que sólo los pillos en acuerdo conocían. Ahora, después de más de cinco años de iniciado el proceso, llegó el momento de usar esta carta de AS, que posiblemente, tampoco sea la única, sabido es que todo jugador tahúr, prefiere renunciar a la pasión de jugar antes que hacerlo sin la debida ventaja. Es así como podemos suponer la ocurrencia del siguiente dialogo en algún lugar de las sabanas de Córdoba o las laderas boscosas del Nudo de Paramillo, en los lejanos inicios del nuevo milenio:

...“Es que ustedes deben comprender que ya llegó el momento de cambiar de melodía, ya se ha agotado la fase de exterminio de las bases sociales de la guerrilla, ya las tenemos aisladas y ya hemos acumulado suficientes tierras y hemos asumido el control del negocio del narcotráfico. Ha llegado el momento de pasar a una nueva fase en la que legalicemos lo efectuado y lo adquirido. Para empezar es necesario asumir el control del gobierno nacional y simultáneamente debemos empezar a controlar el congreso y las cortes de justicia. Y lo principal es que en esta nueva fase todo debe ser muy legal, muy con respeto al orden jurídico; e incluso debemos prever que será ese orden jurídico el principal obstáculo a vencer. Si antes actuamos usando la fuerza, ahora nuestra principal fuerza será la astucia y el proceder conservando las apariencias y haciendo creer a la opinión publica que hacemos lo contrario a nuestros intereses.

...Para eso es necesario que los jefes de las autodefensas se acojan a un proceso de desmovilización y se sometan a un periodo de señalamiento y descalificación de parte de la opinión publica. Por esos días ustedes serán mostrados y señalados por la prensa como una especie de monstruos y asesinos, y el gobierno será señalado como cómplice y benefactor por parte de los izquierdistas de la oposición. Todo eso será necesario soportarlo con paciencia y resignación en procura del éxito en nuestro plan estratégico. El mensaje para la opinión pública será que nuestro gobierno, de mano dura, esta logrando desmovilizar a las autodefensas y por ello esta acabando con el para militarismo. Al mismo tiempo se estará poniendo un referente a la guerrilla para cualquier proceso de paz con el gobierno, dejándoles claro que primero deben someterse y entregar sus armas y efectivos de guerra...

...Una vez desmovilizados, ustedes serán concentrados en una reclusión especial, donde se les tratará con respeto y consideración, mientras nos jugamos la primera carta política, buscando que ustedes sean calificados como delincuentes políticos. Pero debemos ser conscientes que esto será difícil de lograr y que lo más posible es que fracasemos en el intento, pero habremos ganado tiempo y avanzado en nuestro plan. También deben tener muy en cuenta que a veces para ganarlo todo hay que perder un poco, de modo que cada uno tendrá que aceptar que este proceso nos traerá sacrificios: además de la reclusión en una especie de finca cárcel, con la consecuente condición de sometimiento e indefensión y el señalamiento político y la condena social, debemos prepáranos para entregar parte de las riquezas que en franca lucha y con tanto sacrificio hemos obtenido en esta fase de nuestra lucha y reconocer la responsabilidad con algunos muertos. Alguna aparente confección y la entrega de unas cuantas propiedades y algunos recursos militares serán suficientes para calmar a la opinión publica y crear confianza sobre nuestras sinceras intenciones...

...Una vez que hallamos jugado la primera carta y hallamos fracasado en el intento y ustedes sean calificados como delincuentes comunes, entraremos a una segunda fase, en la que será mucho más importante que todos tengamos en cuenta los nuevos sacrificios que debemos asumir: Entonces el gobierno deberá aparentar una mano dura contra ustedes y tomar medidas que los afecten. Lo primero será llevarlos a una cárcel común y endurecer, en apariencia, el trato hacia ustedes y simultáneamente empezará, de manera lenta y paulatina, a introducir ante la opinión publica la idea de que los jefes de las Autodefensas son principalmente narcotraficantes. Para ese entonces la estrategia será que ustedes sean juzgados por narcotraficantes y no por genocidas, que es a lo que nos arriesgamos si se opta por el tema de las masacres y los desplazamientos de la población civil...

...Con la estrategia de aceptar que ustedes son narcotraficantes, el gobierno podrá introducir entre la gente la idea de que si siguen en el negocio y no dan pruebas de abandonarlo y si aún estando en la cárcel se los encuentra relacionados con el negocio, el gobierno los extraditará para los EE.UU. Recuerden que ya ese es un punto muy ganado entre la gente, de modo que cualquier vecino de pueblo considera que la peor desgracia para un narco es ser extraditado a los EE. UU. pues allá se pudrirá en la cárcel. Incluso muchos piensan que los narcotraficantes y los EE.UU. somos enemigos antagónicos. Y aquí viene lo que sólo nosotros podemos saber y que todos debemos guardar como un pacto de silencio total: Llegado el momento de las extradiciones estas se harán con el soporte de un acuerdo previo con el gobierno de los EE.UU. y únicamente si no hemos logrado acomodar la ley Colombiana a nuestros intereses o si sigue muy alta la sensibilidad de la opinión publica en contra de ustedes. Y por tanto las extradiciones serán la culminación exitosa del proceso...

...Una vez extraditados, ustedes sólo podrán ser juzgados por conspiración para el narcotráfico y eso en los EE.UU. da condenas con penas de pocos años; pero a cambio ustedes, con sólo ofrecer ayuda a la policía gringa para ubicar alguna pista de aterrizaje o una ruta o un contacto para los envíos de la droga, podrán acogerse al programa de protección de testigos, y de esa manera habremos coronado con éxito nuestro plan. Por colaborar, les tendrán que bajar los años de sentencia y el resto ya es obtener otras rebajas por diversos mecanismos que prevé la ley gringa y así, en menos de unos pocos años, estaremos a paz y salvo con la ley USA. Pero, además, la ley de protección de testigos los dotará de una nueva identificación, una nueva historia individual, y para el que lo desee, incluso le financiaran una nueva fisonomía, con cirugías correctivas. De modo que en pocos años podrán regresar al país, si así lo desean, como nuevos ciudadanos sin antecedentes ante la ley y con sus riquezas esperándolos para ser disfrutadas en paz...

...La clave que nos da seguridad de que todo avanzará como lo tenemos previsto radica en que desde el principio contamos con el respaldo del gobierno de los EE.UU. Y como a nuestro amigo, el gran presidente Bush, todavía le queda un periodo completo de gobierno, podremos contar hasta el año 2008 para culminar el proceso. Y después, ni “Dios con peones” puede echar eso para atrás, porque en EE.UU. la ley es muy radical con lo de defender a los ciudadanos que se someten a la ley de protección de testigos, de modo que aunque el mundo entero se pare en la cabeza, e incluso aunque ocurriese un cambio radical del gobierno en los dos países, nada podrán hacer para volver a saber de los jefes de las autodefensas condenados en EE.UU. por narcotraficantes. Ustedes quedaran blindados ante la historia y podrán volver a vivir una vida tranquila, con la única condición de ser en adelante muy discretos...

...Para el presidente las extradiciones le traerán un gran alivio político; los izquierdistas y los vacilantes, que aún por aquellos días insistan en relacionarlo con el paramilitarismo serán dejados sin piso: cualquier persona en cualquier lugar del mundo se verá obligada, ante la evidencia de un presidente que extradita sin compasión y sin atenuantes a todos los jefes de las autodefensas, a concluir que ese presidente no puede haber tenido que ver con ellos, o que si alguna vez estuvo cerca de ellos, es ahora muy sincero en su decisión de acabar con el paramilitarismo y el narcotráfico. Este será el mejor espaldarazo que podrá recibir el presidente para mejorar su imagen publica y su credibilidad, en una época en la que sería normal que ya estuviese un poco afectada por el desgaste natural del poder. Y también servirá con similares propósitos a nuestro aliado, el presidente de los EE.UU. ...

...La única condición que pone nuestro aliado en la casa blanca es que todo se haga de manera muy legal y guardando las apariencias, pues si alguno de nosotros se sale del libreto, el gobierno USA, declarará que nada sabe del tema y nos dejará solos. Además nosotros, desde el gobierno colombiano, nos comprometemos a apoyar cualquier medida del gobierno de los EE.UU., y principalmente, y de manera muy especifica, a ser el guardián radical del orden en la región de centro y sur América, convirtiendo a Colombia en la primera línea de ofensiva contra cualquier brote de rebeldía o critica a las políticas de los EE.UU., cosa que además haremos con mucho gusto por nuestras identidades e intereses comunes...

...Concluida la anterior exposición, de entre el selecto grupo de escuchas surgió una voz acelerada de un jefe que, en tono enérgico, preguntó: ¿Y si uno, compañero, no esta de acuerdo con correr todos esos riesgos, que pasaría? Porque yo no es que no este de acuerdo y no es que no desee colaborar, lo que pasa es que me parece que es mucho lo que arriesgamos y muy pocas las garantías. Y, además, tengo mis dudas de que ya hallamos pacificado a este país o de que volviendo a ser sólo legales, podremos conservar lo logrado...

La respuesta fue seca, breve y contundente: ...”Aquí nadie a dicho que nos limitaremos a actuar en lo legal... y tampoco estamos consultando o pidiendo permiso... cada cual, llegado el momento, debe decidir a que bus se sube y asumir los costos... Otra cosa sería que alguno tuviese un plan mejor para lograr lo mismo o algo superior. Y si es por los riesgos, todos los asumimos, nadie estará exento de riesgos, y el más perjudicado con el tiempo será la figura del presidente que podría pasar a la historia cargando una condena internacional por esta estratagema a la que los izquierdistas, usando la sensibilidad de la ciudadanía por la población afectada con nuestras acciones de guerra, buscaran calificarla de ilegal y hasta la presentaran como un recurso de impunidad para los Paras”...

Aquella reunión de gestores de la nueva Colombia, concluyó con un acuerdo suscrito por la mayoría, quedando pendiente qué hacer con aquellos pocos disidentes y otros jefes de cuya discreción, prudencia y lealtad no se podría tener certeza o simplemente no eran de confiar. Porque, como dijo el jefe civil en aquella reunión clandestina: ...”Esta guerra ha sido muy dura y ha creado muchos vicios y a algunos hasta se han acostumbrado tanto a ella que les costará volver a vestirse de civil”...

Conclusión:

No queda la menor duda que el gobierno de Uribe Vélez ha sido una administración continuista en los planes de reacomodo neoliberal de la economía colombiana a favor del gran capital financiero monopólico y especulativo, ni el mismo presidente ni sus Ministros y asesores lo niegan. Pero lo que aún debe enfatizarse es que la guerra contra la guerrilla, o como Uribe gusta decir, contra “la far”, ha sido principalmente un señuelo para distraer la atención de la opinión publica; La guerra de la seguridad democrática es un gran punto luminoso a cuya vera viaja, invisible para la gente, el propósito estratégico que le da el poder a Uribe: su gran compromiso con la privatización del Estado y la monopolización de la economía colombiana a favor del gran capital transnacional. En síntesis, Uribe lidera una ofensiva histórica sin igual en contra del trabajo y sus ejecutores: el pueblo asalariado y los campesinos pobres, y a favor del capital y sus más mínimos intereses. Prueba de ello es que minimizados para la ciudadanía han ido ocurriendo medidas de gobierno cada vez más lesivas a los intereses del pueblo, con las cuales se ha ampliado la brecha entre ricos y pobres y se ha incrementado, a niveles escalofriantes, la pobreza, como lo reflejan por ejemplo las cifras de desnutrición infantil y de morbilidad y mortalidad que ya ubican a Colombia entre las sociedades más inequitativas del continente y con mayor porcentaje de pobres absolutos.

Pero Uribe y su equipo de gobierno no son simplemente un títere del capital internacional imperialista, si no que son al mismo tiempo la cabeza política visible de un poderoso cartel mafioso con tentáculos en la mayoría de las actividades económicas del país, del que otra cara pública es el Sindicato Antioqueño. Uribe es el rostro legal del cartel de los Ochoa, que, como muchos han demostrado, hace parte del cartel de Miami. Recuérdese que este poderoso cartel de tráfico ilegal de drogas y armas ha estado implicado en diversas acciones antidemocráticas justificadas con el pretexto de la lucha antisubersiva, hoy llamada antiterrorista. El escándalo Iran - Contras, nos permite recordar que con dineros de los narcos y a través de la CIA, el gobierno USA acabó con la revolución campesina nicaragüense y volvió a poner orden, al estilo made in USA, a la política de ese país centro americano y también con dineros del mismo origen, y diezmos del tráfico ilegal de armas, se financió, en sus inicios, la política intervencionista en Irán y el golfo Pérsico. Recuérdese también que esta mafia estuvo involucrada en negocios sucios, justificados y disimulados con el pretexto de la lucha antisubersiva en el Perú, contra la guerrilla de Sendero Luminoso, negocios mafiosos y actos genocidas que, años después, llevaron a la cárcel a los otrora populares y demócratas gobernantes anti terroristas, Alberto Fujimori y su siniestro lugarteniente, Montesinos, dedicado a los oficios sucios de la pacificación, incluidas la formación de las convivir o paramilitares modelo Peruano: Cooperativas de Ronderos.

Olvidando lo anterior podría alguien preguntarse ¿Cómo es posible que si Uribe aparece en la lista Clinton de los mafiosos o narcotraficantes y si todos los caminos, y sus atajos, del paramilitarismo conducen directamente a Uribe, los EE.UU. lo respalden y nunca se le pueda probar nada? La respuesta es muy sencilla: Él es el líder de una Jugada Maestra del imperialismo y su papel aún no ha concluido, de modo que mientras cumpla bien con su labor y su oficio aún sea requerido, será protegido en su honra e intereses, mostrado como un gran Estadista y exaltadas sus cualidades éticas y morales.

Vendrán otros tiempos y otras Jugadas Maestras... Y, también vendrán otros tiempos para las luchas del pueblo... A pesar de tantas Jugadas Maestras impuestas.

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