6.21.2008

EN EL 44 ANIVERSARIO DE LAS FARC-EP ¡MANUEL VIVE!


(Tomado de la página web del Frente Antonio Nariño: www.frentean.col.nu )

Camaradas guerrilleros y milicianos del Frente Antonio Nariño, militantes del Partido Comunista Clandestino Colombiano, del Movimiento Bolivariano, amigos, apoyos y simpatizantes de la causa fariana:

Hoy al conmemorar un año más de existencia de las FARC, hoy, los combatientes farianos, al cumplir 44 años de heroica y aguerrida resistencia guerrillera, por primera vez, debemos hacerlo sin la presencia física de nuestro Comandante en Jefe.

Decimos sin la presencia física, para no nombrar la muerte, sencillamente porque el Camarada Manuel no ha muerto, el Camarada Manuel ha ingresado a ocupar lugar privilegiado en la excelsa galería que los pueblos reservan a sus más destacados dirigentes. La muerte, jamás podrá alcanzarlo, como no pudo nunca alcanzarlo, en sus 78 años de invicta vida guerrillera. La bala criminal, disparada por la tiranía para que acabara con su vida; no logró nunca encontrar su mítica figura; y hoy, puesto a salvo de la bala criminal, vive y lucha en el corazón del pueblo para siempre.

Vestido de paisano, pistola al cinto, baja de la montaña un campesino digno, seguido de un ejército de hombres y mujeres, que fusil en mano, se aprestan a librar la más grande, noble y justa de todas las batallas: Liberar la patria de la opresión imperialista y la expoliación oligárquica para construir una Nueva Colombia. Ejército de campesinos, obreros, estudiantes, empleados, amas de casa, indígenas, negros, mulatos, zambos, mestizos. Ejército del Pueblo.

Su genio militar dejó claros trazos estratégicos que han de derrotar la criminal maquinaria terrorista del estado. Su ancestral astucia diseñó la más certera táctica guerrillera que hace invencible a un ejército de humildes, frente al ejército mercenario de la oligarquía y el imperio.

Su legado político, camino certero para el triunfo revolucionario en nuestro país. Su profundo conocimiento de la realidad colombiana le permitió descifrar la esencia de nuestra nacionalidad y proyectar en consecuencia las vías por las cuales ha de transitar la estrategia de la victoria: Guerra de guerrillas e insurrección popular.

Invicto guerrero en selvas y montañas, defensor indoblegable de los intereses populares en diálogos de paz. Hombre de partido, comunista íntegro, revolucionario ejemplar. Portador de los más elevados valores de nuestro pueblo. Los mendaces calificativos de sus detractores, por venir de quienes vienen, no hacen más que engrandecer su honra.

Sus teorías y tesis, síntesis de 60 años de consecuente práctica revolucionaria, constituyen invaluable aporte al pensamiento libertario de los pueblos, que hoy, en nuestra América, se yerguen altivos por la conquista de la segunda y definitiva independencia, por la construcción de la patria grande que soñó Bolívar.

Hoy en este 44 aniversario, quienes formamos en las filas de su ejército, el ejército del pueblo, hoy sus muchachos, indoblegables y firmes seguidores de la ideología del proletariado, nos comprometemos a no silenciar las armas mientras subsistan las causas que dieron origen al alzamiento armado. Mientras no derrotemos para siempre el régimen oligárquico y pro imperialista que ha ensangrentado la patria. Su querida y amada patria, Comandante en Jefe.

¡Salud, Camarada!
¡Salud, Manuel!
¡Camarada Manuel! ¡Presente, presente, presente!
¡Hasta cuando!
¡Hasta siempre!
¡Viva Manuel Marulanda Vélez!
¡A 44 años de FARC!
¡Manuel Vive!


ESTADO MAYOR FRENTE ANTONIO NARIÑO
BLOQUE ORIENTAL
FUERZAS ARMADAS REVOLUCIONARIAS DE COLOMBIA, EJÉRCITO DEL PUEBLO
FARC-EP

Montañas de Colombia, 27 de mayo de 2008.

6.08.2008

Palabras de un colombiano/colombiana cualquiera

Hola. Feliz día y fraternal saludo. Hay veces en que uno cesa de querer que las cosas sean como uno quiere o desearía que fuesen y simplemente se alegra porque al menos sean. Eso, exactamente eso, me ocurre a mi ahora con el gran personaje histórico que es Manuel Marulanda Vélez, de cuyas posturas políticas me siento muy distanciado pero de cuyo ejemplo me he beneficiado a lo largo de mi ya prolongada vida. Su vida ha sido para mi, y creo que para muchos de mi generación, un ejemplo de constancia y tenacidad, un referente de la esperanza, uno que nos permite decir que nuestros sueños de una sociedad justa para el pueblo trabajador e igualitaria para todos, no es simplemente una ilusión de soñadores o una divagación de quien especula en medio del ocio. Nunca tuve el gusto de verle personalmente ni me cabe honor de haber sido solidario con su lucha, y sinembargo le debo mucho a su ejemplo de vitalidad y entereza. Por eso no puedo dejar de escribir para mis amigos una nota de homenaje a Manuel Marulanda Vélez, ese luchador popular, a quien las circunstancias históricas pusieron en medio de una guerra que seguramente él abría preferido evitar para dedicarse a sus cultivos, su gente, su familia, sus aficiones de campesino andino colombiano, y que, en cambio, acabó protagonizando. Me permito compartirle tres textos que tratan de este tema: el primero "Homenaje a Manuel.." es una semblanza que hace un intelectual estadounidense, escrita en ingles y traducida la español por otro intelectual Español. Ya es de por si mismo muy diciente que un ciudadano gringo, tenga algún soporte para decir algo bueno de este personaje del que en nuestro medio sólo se permite difundir improperios y sentencias descalificadoras. El segundo texto "Reflexiones ante la muerte...", es otra breve reflexión sobre la importancia de Marulanda Vélez para los campesinos colombianos. Y el tercero, "La jugada maestra de Uribe", es un ensayo que incluye un cuento y una reflexión sobre una de las últimas medidas del gobierno Colombiano, la de extraditara a USA a los jefes para militares. Espero que los textos le sean de interés y utilidad, sobre todo en estos momentos donde es difícil poder darse el lujo de pensar por si mismo, con autonomía y ver las cosas como en realidad son y no como el bullicio ensordecedor de los grandes medios de prensa nos quieren obligar a ver la realidad. También sería muy grato que me compartiera sus opiniones. Chao

6.05.2008

Reflexiones ante la muerte de Manuel Marulanda Vélez

Laop, mayo 2008

Es un fracasado, porque se murió de viejo y sin lograr la revolución que prometió, por eso su muerte nos muestra que en Colombia los terroristas como él no tienen ninguna chance de éxito. Y menos ahora que el gobierno del presidente Uribe ha ofrecido todas las oportunidades para participar de una amplia y generosa democracia.
Palabras de la Senadora Uribista, Gina Parodi, en RCN TV

Hace años un oligarca y politiquero Colombiano popularizó una frase tristemente celebre: “El país va mal pero la economía va bien”. Aquel día, en que la prensa difundió la sentencia del prohombre de los ricos, y en la familia del pueblo se la escuchó por la radio y la TV, la gente comprendió que el país, es decir las familias de trabajadores del campo y la ciudad, los campesinos pobres, los asalariados, los peones sin tierra, los proletarios sin empleo, los explotados laborando por salarios injustos, los intelectuales alquilados a cambio de un sueldo mensual, es decir, el ser humano que en su conjunto conforma lo que denominan “pueblo”, estaba cada día más mal, con más necesidades básicas insatisfechas y con sus vidas reducidas a una existencia de sobrevivencia miserable; pero, a cambio, los negocios y las rentas del capital de los empresarios colombianos, que conforman la otra parte de lo que llamamos la nación colombiana, iban muy bien, es decir, iban palo arriba.

Algunos cristianos recordaron aquella vez la frase bíblica según la cual, “cuando en la mesa del lobo hay cena, es por que en el hogar del cordero hay dolor y tristeza”.

Hoy hay fiesta en el hogar del lobo... Se siente en sus aposentos públicos y privados un airecillo de frescura... Todos al unísono claman que el orden social impuesto será eterno y que ya nadie se atreverá a dudar de su legitimidad... Los lobos embriagados de dicha ponen entre sus filas a dios y a la naturaleza, como prendas de garantía de que esta sociedad, así como esta, es moral y ética y que ni requiere ni permitirá algún tipo de ajuste o cambio... Aúllan insolentes, tratando de informar hasta a los cielos que ya no hay rebeldes, que no hay esperanza para las gentes del pueblo, que los oprimidos y explotados sólo tienen el recurso de hincar la rodilla al suelo y la cerviz sumisa doblar ante el Lobo...

Hoy la fiesta de los lobos toma prestados los símbolos y los aleluya que en otros momentos usaron otros lobos; recuerdo, por ejemplo, aquellos que se relamían ante el cadáver descuartizado de José Antonio Galán, o el del inca Tupac Amarauc, lideres mestizo e indígena de la lucha contra la opresión imperial española en sur América... La de los éxitos de los lobos es una larga historia que empieza en muchos lugares donde germinó la opresión y la explotación, por ejemplo en Roma, cuando los Cesares se vanagloriaban ante el cadáver en crucifixión de Espartaco, el líder de los esclavos... y sentenciaban prepotentes: “a dios lo que es de dios y al Cesar sus esclavos, que ningún insurrecto jamás podrá quitarle”..

El país va mal pero el gobierno va bien... y... Si en el la sala de juntas del gobierno de la seguridad democrática hay fiesta, en el hogar del pobre se piensa que lo peor esta por venir...

Hoy, muchos miles de campesinos colombianos lloran a su líder... y otros tantos, asesorados por la gran prensa, piensan que ya no hay esperanza para ellos...

Como intelectual que subsiste de vender su fuerza de trabajo pero no su dignidad ni su conciencia, siento el deber popular de rendir homenaje a un líder popular que sembró, abonó y cuidó con decisión y esmero la esperanza de muchos de que esta horrible noche algún día cesará. Marulanda, nos enseñó que es falsa aquella frase de que “...al pueblo nunca le toca”...

Y mi sencillo homenaje consiste en traer a la memoria una instructiva analogía: Mientras en los años sesenta Marulanda se apuraba a organizar a los campesinos pobres que luchaban por no perder su tierra o por recuperar parte de la que tuvieron algún día o simplemente por lograr un terruño que nunca les permitió el poder terrateniente... muchos otros campesinos hacían uso de su rebeldía de forma aislada y desorganizada, con horizontes o metas muy poco definidos... Fue así que mientras Marulanda y sus compañeros crecían como grupo y se hacían fuertes y se ubicaban en la mira del pueblo como un símbolo de la esperanza del cambio, miles y miles de campesinos rebeldes, servían de fuente de materia prima para llenar de presos la recién creada cárcel de la isla prisión Gorgona. Porque los suplicios de la terrible isla prisión sólo fueron aplicados a las gentes del pueblo, y principalmente a los campesinos rebeldes de la época.

De nuevo, medio siglo después, abolida la prisión y convertida la isla en Parque Nacional Natural, mientras Marulanda y los suyos tenían alguna chance de protección ante la barbarie oficial, los campesinos no organizados o aislados morían como moscas en la mesa del carnicero, a manos de las hordas de paramilitares adiestrados, asesorados y programados desde los huestes oficialistas, como parte de un plan contra insurgente justificado como estrategia necesaria para aislar a los rebeldes, ahora, estigmatizados como terroristas.

Homenaje a Manuel Marulanda Vélez

Escrito por James Petras1
Traducido por Manuel Talens2
Dibujo de José Mercader

Pedro Antonio Marín Marín, más conocido como Manuel Marulanda Vélez y “Tirofijo”, era el líder máximo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Fue, sin duda alguna, el campesino revolucionario más grande de la historia del continente americano. Durante sesenta años organizó movimientos campesinos y comunidades rurales y, cuando todas las vías democráticas legales se le cerraron de forma brutal, creó el ejército guerrillero más poderoso de América Latina y las milicias clandestinas que lo sustentaban. En su época de mayor apogeo, entre 1999 y 2005, las FARC contaban con casi 20.000 combatientes, varios cientos de miles de campesinos activistas y cientos de unidades de milicias comunales y urbanas. Incluso hoy, a pesar del desplazamiento forzoso de tres millones de campesinos como resultado de las políticas de tierra arrasada y las masacres del gobierno, las FARC tienen entre 10.000 y 15.000 guerrilleros en sus numerosos frentes distribuidos por todo el país.

Lo que hace tan importantes los logros de Marulanda son sus habilidades organizativas, su agudeza estratégica y sus intransigentes posiciones programáticas, basadas en el apoyo a las exigencias populares. Más que cualquier otro líder guerrillero, Marulanda, tenía una compenetración sin par con los pobres de las zonas campesinas, los sin tierra, los cultivadores indigentes y los refugiados rurales durante tres generaciones.

Tras empezar en 1964 con dos docenas de campesinos que habían huido de pueblos devastados por una ofensiva militar dirigida por los EE.UU., Marulanda construyó metódicamente un ejército guerrillero revolucionario sin contribuciones económicas o materiales extranjeras. Más que cualquier otro líder guerrillero, Marulanda fue un gran maestro político rural. Las extraordinarias dotes organizativas de Marulanda se fueron refinando a través de su íntima vinculación con el campesinado. Como había crecido en una familia de campesinos pobres, vivió entre ellos cultivando y organizándolos: hablaba su mismo lenguaje, se ocupaba de sus necesidades diarias más básicas y de sus esperanzas de futuro. De manera conceptual, pero también a través de la experiencia cotidiana, Marulanda realizó una serie de operaciones políticas y militares estratégicas basadas en su brillante conocimiento del terreno geográfico y humano. Desde 1964 hasta su muerte, Marulanda derrotó o eludió al menos siete importantes ofensivas militares financiadas con más de siete mil millones de dólares de ayuda militar USAmericana, que incluía miles de “boinas verdes”, cuerpos especiales, mercenarios, más de 250.000 militares colombianos y 35.000 paramilitares integrados en escuadrones de la muerte.

A diferencia de Cuba o Nicaragua, Marulanda construyó una base masiva organizada y entrenó una dirigencia en gran parte rural; declaró abiertamente su programa socialista y nunca recibió apoyo político o material de los denominados “capitalistas progresistas”. A diferencia de los corruptos y codiciosos gángsteres de Batista y Somoza, que saqueaban y se retiraban bajo presión, el ejército de Colombia es un formidable aparato represor, altamente entrenado y disciplinado, reforzado además por homicidas escuadrones de la muerte. A diferencia de otros muchos famosos guerrilleros “de afiche”, Marulanda fue un auténtico desconocido entre los elegantes editores izquierdistas de Londres, los nostálgicos sesentaiochistas parisinos y los socialistas eruditos de Nueva York. Marulanda pasó su tiempo exclusivamente en la “Colombia profunda”; prefería conversar y enseñar a los campesinos y enterarse de sus quejas a conceder entrevistas a periodistas occidentales ávidos de aventura. En lugar de escribir manifiestos grandilocuentes y adoptar poses fotogénicas prefería la pedagogía popular de los desheredados, estable y poco romántica pero sumamente eficaz.

Marulanda viajó desde valles prácticamente inaccesibles a cordilleras, desde selvas a llanuras, siempre organizando, luchando... reclutando y entrenando a nuevos líderes. Evitó presentarse en los “foros de debate del mundo” o seguir la ruta de los turistas izquierdistas internacionales. Nunca visitó una capital extranjera y cuentan que jamás puso los pies en Bogotá, la capital de la nación. Pero tenía un amplio y profundo conocimiento de las exigencias de los afro colombianos costeños; de los indios colombianos de las montañas y la selva; de las ansias de tierra de millones de campesinos desplazados; de los nombres y direcciones de los terratenientes maltratadores que brutalizaban y violaban a los campesinos y a sus familiares.

Durante las décadas de los sesenta, los setenta y los ochenta, numerosos movimientos guerrilleros se levantaron en armas, lucharon con mayor o menor capacidad y, luego, desaparecieron asesinados, derrotados (algunos incluso se convirtieron en colaboradores) o se integraron en los partos y repartos electorales. Poco numerosos, luchaban en nombre de inexistentes “ejércitos populares”; la mayoría eran intelectuales, más familiarizados con los discursos europeos que con la micro historia, la cultura popular y las leyendas de los pueblos a los que trataban de organizar. Fueron aislados, rodeados y arrasados; dejaron quizá una herencia bien publicitada de sacrificio ejemplar, pero no cambiaron nada sobre el terreno.

Por el contrario, Marulanda encajó los mejores golpes de los presidentes contrainsurgentes de Washington y Bogotá y se los devolvió al cien por cien. Por cada pueblo arrasado, Marulanda reclutó a docenas de campesinos luchadores, enfurecidos y desamparados, y los entrenó con suma paciencia para que fuesen cuadros y comandantes. Más que cualquier ejército guerrillero, las FARC llegaron a ser un ejército de todo el pueblo: un tercio de los comandantes son mujeres, más del setenta por ciento son campesinos, si bien se les asociaron intelectuales y profesionales, que fueron entrenados por cuadros del movimiento.

Marulanda fue un hombre venerado por su estilo de vida excepcionalmente sencillo: compartió la lluvia torrencial bajo cubiertas de plástico. Millones de campesinos lo respetaban profundamente, pero nunca practicó el culto a la personalidad: era demasiado irreverente y modesto, prefería delegar las tareas importantes a una dirigencia colectiva, con mucha autonomía regional y flexibilidad táctica. Aceptó un amplio abanico de opiniones sobre tácticas, incluso si discrepaba profundamente de ellas. A principios de los ochenta, muchos cuadros y líderes decidieron probar la vía electoral, firmaron un “acuerdo de paz” con el presidente colombiano, crearon un partido -la Unión Patriótica- e hicieron elegir a numerosos alcaldes y diputados. Incluso obtuvieron cuantiosos votos en las elecciones presidenciales. Marulanda no se opuso públicamente al acuerdo, pero no abandonó las armas ni “bajó desde las montañas a la ciudad”. Mucho más lúcido que los profesionales y los sindicalistas que se postulaban en las elecciones, Marulanda comprendía el carácter extremadamente autoritario y brutal de la oligarquía colombiana y sus políticos. Sabía que los gobernantes de Colombia no aceptarían nunca una reforma agraria justa sólo porque unos “pocos campesinos analfabetos los derrotasen en las urnas”. En 1987, más de 5.000 miembros de la Unión Patriótica habían sido asesinados por los escuadrones de la muerte de la oligarquía, entre ellos tres candidatos a la presidencia, una docena de congresistas y mujeres y alcaldes y concejales. Los supervivientes huyeron a la selva y se reincorporaron a la lucha armada o se marcharon al exilio.

Marulanda era un maestro a la hora de romper los cercos y evitar las campañas de aniquilación, sobre todo las que diseñaron los mejores y más brillantes estrategas del centro de contrainsurgencia de los Cuerpos Especiales del US Fort Bragg y de la Escuela de las Américas. A finales de los noventa, las FARC habían ampliado su control a más de la mitad del país y bloqueaban autopistas y atacaban bases militares situadas a sólo 65 kilómetros de la capital. Muy debilitado, el entonces presidente Pastrana terminó por aceptar negociaciones serias de paz, en las que las FARC exigieron una zona desmilitarizada y un programa que incluía cambios estructurales básicos en el Estado, la economía y la sociedad.

A diferencia de las guerrillas centroamericanas, que cambiaron las armas por cargos electorales, antes de deponer las suyas Marulanda insistió en la redistribución de la tierra, en el desmantelamiento de los escuadrones de la muerte y en la destitución de los generales colombianos implicados en las masacres, en una economía mixta basada en buena medida en la nacionalización de los sectores económicos estratégicos y en la financiación a gran escala de los campesinos para el desarrollo de cosechas alternativas a la coca.

En Washington, el presidente Clinton asistía histérico a aquel espectáculo y se opuso a las negociaciones de paz, en especial al programa de reformas, así como a los debates públicos abiertos y a los foros de debate organizados por las FARC en la zona desmilitarizada, a los que asistía numerosa la sociedad civil colombiana. La aceptación por parte de Marulanda del debate democrático, la desmilitarización y los cambios estructurales desenmascara la mentira de los socialdemócratas occidentales y latinoamericanos y de los universitarios de centroizquierda, que lo acusaron de “militarista”. Washington trató de repetir el proceso de paz centroamericano engatusando a los jefes de FARC con la promesa de cargos electorales y privilegios a cambio de que vendiesen a los campesinos y a los colombianos pobres. Al mismo tiempo Clinton, con el apoyo de los dos partidos del Congreso, hizo aprobar un proyecto de ley de apropiación de dos mil millones de dólares para financiar el mayor y más sangriento programa de contrainsurgencia desde la guerra de Indochina, denominado “Plan Colombia”. El presidente Pastrana dio por terminado de forma abrupta el proceso de paz y envió soldados a la zona desmilitarizada para que capturasen a la cúpula de las FARC, pero cuando éstos llegaron, Marulanda y sus compañeros ya se habían ido de allí.

Desde el 2002 hasta ahora, las FARC han alternado los ataques ofensivos y las retiradas defensivas, en especial desde finales de 2006. Con una financiación sin precedentes y un apoyo tecnológico ultramoderno de USA, el nuevo presidente Álvaro Uribe -socio de narcotraficantes y organizador de escuadrones de la muerte- adoptó una política de tierra arrasada para ensañarse con el campo colombiano. Entre su elección en 2002 y su reelección en 2006, más de 15.000 campesinos, sindicalistas, trabajadores de derechos humanos, periodistas y otros críticos fueron asesinados. Regiones enteras del campo fueron vaciadas: de la misma manera que en la Operación Phoenix USAmericana en Vietnam, se contaminó la tierra de cultivo con herbicidas tóxicos. Más de 250.000 soldados y sus compinches paramilitares de los escuadrones de la muerte diezmaron amplias zonas del campo colombiano controladas por las FARC. Helicópteros proporcionados por Washington bombardearon la selva en misiones de búsqueda y destrucción (que no tenían nada que ver con la producción de coca o con el envío de cocaína a USA). Al destruir toda la oposición popular y las organizaciones campesinas y al desplazar a millones de colombianos, Uribe logró empujar a las FARC hacia regiones más remotas. Al igual que había hecho en el pasado, Marulanda asumió una estrategia de retirada táctica defensiva, abandonando territorio para proteger la capacidad de lucha de los guerrilleros en el futuro.

A diferencia de otros movimientos guerrilleros, las FARC no recibieron ningún apoyo material del exterior: Fidel Castro repudió públicamente la lucha armada y buscó lazos diplomáticos y comerciales con gobiernos de centroizquierda e incluso mejores relaciones con el brutal Uribe. Después de 2001, la Casa Blanca de Bush etiquetó a las FARC de “organización terrorista”, presionando a Ecuador y Venezuela para que restringiesen los movimientos fronterizos de las FARC en busca de abastecimientos. El “centroderecha” de Colombia se dividió entre los que prestaban un “apoyo crítico” a la guerra total de Uribe contra las FARC y los que protestaban infructuosamente contra la represión.

Es difícil imaginar que un movimiento guerrillero pueda sobrevivir frente a una financiación tan masiva de la contrainsurgencia, un cuarto de millón de soldados armados por el imperio, millones de desplazados de sus tierras y un presidente psicópata vinculado directamente con una cadena de 35.000 miembros de escuadrones de la muerte. Sin embargo, sereno y resuelto, Marulanda dirigió la retirada táctica; la idea de negociar una capitulación nunca se le pasó por la mente, ni a él ni a la cúpula de las FARC.

Las FARC no tienen frontera contigua con un país que lo apoye, como Vietnam la tenía con China; tampoco goza, como Vietnam, del suministro de armas de la URSS ni del apoyo masivo internacional de los grupos occidentales de solidaridad, como los sadinistas. Vivimos en una época en la que apoyar a los movimientos campesinos de liberación nacional no está “de moda”; en la que reconocer que el genio de líderes campesinos revolucionarios que construyen y mantienen la auténtica masa de los ejércitos populares es tabú en los pretenciosos, locuaces e impotentes Foros Sociales Mundiales, cuyo “mundo” excluye regularmente a los campesinos militantes y para los que “social” significa el constante intercambio de mensajes electrónicos entre fundaciones financiadas por ONG.

Es en este ambiente tan poco prometedor frente a las pírricas victorias de los presidentes de USA y Colombia donde podemos apreciar el genio político y la integridad personal de Manuel Marulanda, el más grande campesino revolucionario de América Latina. Su muerte no generará afiches o camisetas para estudiantes universitarios de clase media, pero vivirá eternamente en los corazones y las mentes de millones de campesinos de Colombia. Se le recordará siempre como “Tirofijo”, un ser de leyenda al que mataron una docena de veces y, a pesar de ello, regresó a los pueblos para compartir con los campesinos sus vidas sencillas. Tirofijo fue el único líder que era realmente “uno de ellos”, que durante medio siglo se enfrentó al aparato militar y mercenario yanqui y nunca fue capturado o derrotado.

Los desafió a todos en sus mansiones, sus palacios presidenciales, sus bases militares, sus cámaras de tortura y sus burguesas salas de redacción. Murió de muerte natural, después de sesenta años de lucha, en los brazos de sus queridos compañeros campesinos.

¡Tirofijo, presente!

1 James Petras (Boston, EE.UU. 1937), Sociólogo, de padres griegos, originarios de la isla de Lesbos. Ha publicado más de sesenta libros de economía política y, en el terreno de la ficción, cuatro colecciones de cuentos.

Durante la década de 60, y antes de licenciarse, James Petras (1937) fue militante de los derechos humanos y líder estudiantil en la Universidad de Berkeley, Estados Unidos. Se doctoró en Filosofía en la Universidad de California. Desde 1960 a 1973 enseñó y dirigió investigaciones en algunos países latinoamericanos, especialmente en Chile, donde colaboró con el gobierno de Salvador Allende. Luego del golpe de Estado de Augusto Pinochet, Petras fue miembro del Tribunal Russel sobre la represión en América Latina, junto a Julio Cortázar y Gabriel García Márquez.

En las décadas del 70 y 80 participó activamente en el movimiento de derechos humanos que combatió las torturas y desapariciones provocadas por las dictaduras latinoamericanas, y escribió para renombrados periódicos de izquierda: Le Monde Diplomatique, New Left Review, Monthly Review. Entre 1982 y 1984 fue director del Instituto de Estudios Mediterráneos de Atenas. Petras también enseñó en la Universidad de Pennsylvania y fue director del Proyecto de Estudio del Desarrollo Latinoamericano en el Instituto de Administración Pública de la misma universidad. Actualmente es profesor en la Universidad del Estado de Nueva York en
Binghamton.

Entre los temas de toda su producción intelectual, especializada en la problemática latinoamericana, se destacan sus reflexiones sobre el conflicto entre clases sociales, el imperialismo, el Estado, la revolución, la transición a la democracia, y otros. En la actualidad tres temas son los que ocupan su atención: las rivalidades entre las distintas potencias imperialistas (Estados Unidos, Japón y Europa), el repliegue de los intelectuales críticos durante la década del 80, y las contradicciones del socialismo de mercado.

Sin embargo, Petras vincula mucho estos temas al fenómeno del imperialismo. El autor define al “estado imperial” (identificado sobre todo con Estados Unidos) como el "que impone nuevas reglas que moldean el comportamiento de los demás Estados". Ahora bien este "estado imperial" responde a las demandas y los intereses de sus capitalistas que tratan de desplazar el capital hacia el exterior a fin de realizar actividades lucrativas en el ámbito mundial. En su libro, Globaloney, afirma que "de las 500 empresas más grandes del mundo, vehículos de circulación de capitales como instrumento de la globalización, el 49% son norteamericanas, el 37% son europeas y el 10% son japonesas". En este sentido, el término "globalización" vendría a ser un sustituto de "imperialismo": "el concepto de globalización entró en la jerga periodística para describir el fenómeno de expansión de capitales y de empresas norteamericanas, europeas y japonesas conquistando espacios económicos".

Este análisis está profundamente vinculado con un problema muy actual para los países latinoamericanos: las políticas de ajuste estructural que se vienen aplicando por recomendación de los organismos de crédito internacional (FMI y Banco Mundial). Según el autor, las políticas del FMI, aunque aparentaran tratar con problemas específicos, técnicos de la balanza de pagos de cada país, buscaban remodelar la economía global: se centraron en el cambio del papel del Estado en la economía y la expansión de las relaciones de mercado.

Petras es terminante a la hora de analizar las consecuencias de la aplicación de esas políticas: "Las elites locales e internacionales se han beneficiado mucho del ajuste estructural. Las deudas privadas las ha asumido el Estado, los bancos acreedores han recibido miles de millones, las organizaciones de las clases trabajadoras han sido aplastadas o dramáticamente debilitadas mediante la represión y las consecuencias económicas del ajuste. El ajuste estructural sería una forma de lucha de clases con otro nombre, organizando un cambio drástico en términos de poder de clases en beneficio de los ricos y privilegiados".

2 Manuel Talens (Granada, España, 1948), novelista, traductor y articulista en la prensa y en los medios electrónicos de lengua española, principalmente en Rebelión, donde coordina el equipo de traductores. Es asimismo miembro fundador de Tlaxcala, la red de traductores por la diversidad lingüística. Ha publicado hasta la fecha tres novelas, La parábola de Carmen la reina (1992), Hijas de Eva, (1997) y la cinta de Moebius (2007), más tres libros de relatos, Venganzas (1995), Rueda del tiempo (2001, Premio Andalucía de la Crítica 2002) y la sonrisa de Saskia y otras historias (2003). En mayo de 2008 ha aparecido su libro de ensayos “Cuba en el corazón”.

Como traductor profesional ha vertido al castellano textos de ficción, semiótica, psiquiatría, teatro, ensayo y cine, de autores que van desde el francés Georges Simenon al inglés Tibor Fischer o a la estadounidense Edith Wharton, pasando por Groucho Marx, Paul Virilio, Blaise Cendrars, Derek Walcott, Georges Hyvernaud, Geert Lovink, James Petras, Donna J. Haraway, Natan Zach o el Groupe µ.

La jugada maestra

La decisión del gobierno de Uribe Vélez de extraditar a 14 paramilitares a los EE.UU., mayo de 2008, deja muchas cosas en claro y corrobora que la política del actual gobierno de Colombia podría ser comparada con una película de terror, tipo Agata Cristi, en donde desde el principio se puede presumir que las cosas no son como aparentan, pero el desenlace, que siempre es de esperar, es también siempre impredecible en sus particularidades.

Cualquier observador analítico podía suponer que en los acuerdos de desmovilización establecidos entre el presidente Uribe y sus amigos y aliados políticos, debía existir un AS bajo la manga, una carta secreta, que sólo los pillos en acuerdo conocían. Ahora, después de más de cinco años de iniciado el proceso, llegó el momento de usar esta carta de AS, que posiblemente, tampoco sea la única, sabido es que todo jugador tahúr, prefiere renunciar a la pasión de jugar antes que hacerlo sin la debida ventaja. Es así como podemos suponer la ocurrencia del siguiente dialogo en algún lugar de las sabanas de Córdoba o las laderas boscosas del Nudo de Paramillo, en los lejanos inicios del nuevo milenio:

...“Es que ustedes deben comprender que ya llegó el momento de cambiar de melodía, ya se ha agotado la fase de exterminio de las bases sociales de la guerrilla, ya las tenemos aisladas y ya hemos acumulado suficientes tierras y hemos asumido el control del negocio del narcotráfico. Ha llegado el momento de pasar a una nueva fase en la que legalicemos lo efectuado y lo adquirido. Para empezar es necesario asumir el control del gobierno nacional y simultáneamente debemos empezar a controlar el congreso y las cortes de justicia. Y lo principal es que en esta nueva fase todo debe ser muy legal, muy con respeto al orden jurídico; e incluso debemos prever que será ese orden jurídico el principal obstáculo a vencer. Si antes actuamos usando la fuerza, ahora nuestra principal fuerza será la astucia y el proceder conservando las apariencias y haciendo creer a la opinión publica que hacemos lo contrario a nuestros intereses.

...Para eso es necesario que los jefes de las autodefensas se acojan a un proceso de desmovilización y se sometan a un periodo de señalamiento y descalificación de parte de la opinión publica. Por esos días ustedes serán mostrados y señalados por la prensa como una especie de monstruos y asesinos, y el gobierno será señalado como cómplice y benefactor por parte de los izquierdistas de la oposición. Todo eso será necesario soportarlo con paciencia y resignación en procura del éxito en nuestro plan estratégico. El mensaje para la opinión pública será que nuestro gobierno, de mano dura, esta logrando desmovilizar a las autodefensas y por ello esta acabando con el para militarismo. Al mismo tiempo se estará poniendo un referente a la guerrilla para cualquier proceso de paz con el gobierno, dejándoles claro que primero deben someterse y entregar sus armas y efectivos de guerra...

...Una vez desmovilizados, ustedes serán concentrados en una reclusión especial, donde se les tratará con respeto y consideración, mientras nos jugamos la primera carta política, buscando que ustedes sean calificados como delincuentes políticos. Pero debemos ser conscientes que esto será difícil de lograr y que lo más posible es que fracasemos en el intento, pero habremos ganado tiempo y avanzado en nuestro plan. También deben tener muy en cuenta que a veces para ganarlo todo hay que perder un poco, de modo que cada uno tendrá que aceptar que este proceso nos traerá sacrificios: además de la reclusión en una especie de finca cárcel, con la consecuente condición de sometimiento e indefensión y el señalamiento político y la condena social, debemos prepáranos para entregar parte de las riquezas que en franca lucha y con tanto sacrificio hemos obtenido en esta fase de nuestra lucha y reconocer la responsabilidad con algunos muertos. Alguna aparente confección y la entrega de unas cuantas propiedades y algunos recursos militares serán suficientes para calmar a la opinión publica y crear confianza sobre nuestras sinceras intenciones...

...Una vez que hallamos jugado la primera carta y hallamos fracasado en el intento y ustedes sean calificados como delincuentes comunes, entraremos a una segunda fase, en la que será mucho más importante que todos tengamos en cuenta los nuevos sacrificios que debemos asumir: Entonces el gobierno deberá aparentar una mano dura contra ustedes y tomar medidas que los afecten. Lo primero será llevarlos a una cárcel común y endurecer, en apariencia, el trato hacia ustedes y simultáneamente empezará, de manera lenta y paulatina, a introducir ante la opinión publica la idea de que los jefes de las Autodefensas son principalmente narcotraficantes. Para ese entonces la estrategia será que ustedes sean juzgados por narcotraficantes y no por genocidas, que es a lo que nos arriesgamos si se opta por el tema de las masacres y los desplazamientos de la población civil...

...Con la estrategia de aceptar que ustedes son narcotraficantes, el gobierno podrá introducir entre la gente la idea de que si siguen en el negocio y no dan pruebas de abandonarlo y si aún estando en la cárcel se los encuentra relacionados con el negocio, el gobierno los extraditará para los EE.UU. Recuerden que ya ese es un punto muy ganado entre la gente, de modo que cualquier vecino de pueblo considera que la peor desgracia para un narco es ser extraditado a los EE. UU. pues allá se pudrirá en la cárcel. Incluso muchos piensan que los narcotraficantes y los EE.UU. somos enemigos antagónicos. Y aquí viene lo que sólo nosotros podemos saber y que todos debemos guardar como un pacto de silencio total: Llegado el momento de las extradiciones estas se harán con el soporte de un acuerdo previo con el gobierno de los EE.UU. y únicamente si no hemos logrado acomodar la ley Colombiana a nuestros intereses o si sigue muy alta la sensibilidad de la opinión publica en contra de ustedes. Y por tanto las extradiciones serán la culminación exitosa del proceso...

...Una vez extraditados, ustedes sólo podrán ser juzgados por conspiración para el narcotráfico y eso en los EE.UU. da condenas con penas de pocos años; pero a cambio ustedes, con sólo ofrecer ayuda a la policía gringa para ubicar alguna pista de aterrizaje o una ruta o un contacto para los envíos de la droga, podrán acogerse al programa de protección de testigos, y de esa manera habremos coronado con éxito nuestro plan. Por colaborar, les tendrán que bajar los años de sentencia y el resto ya es obtener otras rebajas por diversos mecanismos que prevé la ley gringa y así, en menos de unos pocos años, estaremos a paz y salvo con la ley USA. Pero, además, la ley de protección de testigos los dotará de una nueva identificación, una nueva historia individual, y para el que lo desee, incluso le financiaran una nueva fisonomía, con cirugías correctivas. De modo que en pocos años podrán regresar al país, si así lo desean, como nuevos ciudadanos sin antecedentes ante la ley y con sus riquezas esperándolos para ser disfrutadas en paz...

...La clave que nos da seguridad de que todo avanzará como lo tenemos previsto radica en que desde el principio contamos con el respaldo del gobierno de los EE.UU. Y como a nuestro amigo, el gran presidente Bush, todavía le queda un periodo completo de gobierno, podremos contar hasta el año 2008 para culminar el proceso. Y después, ni “Dios con peones” puede echar eso para atrás, porque en EE.UU. la ley es muy radical con lo de defender a los ciudadanos que se someten a la ley de protección de testigos, de modo que aunque el mundo entero se pare en la cabeza, e incluso aunque ocurriese un cambio radical del gobierno en los dos países, nada podrán hacer para volver a saber de los jefes de las autodefensas condenados en EE.UU. por narcotraficantes. Ustedes quedaran blindados ante la historia y podrán volver a vivir una vida tranquila, con la única condición de ser en adelante muy discretos...

...Para el presidente las extradiciones le traerán un gran alivio político; los izquierdistas y los vacilantes, que aún por aquellos días insistan en relacionarlo con el paramilitarismo serán dejados sin piso: cualquier persona en cualquier lugar del mundo se verá obligada, ante la evidencia de un presidente que extradita sin compasión y sin atenuantes a todos los jefes de las autodefensas, a concluir que ese presidente no puede haber tenido que ver con ellos, o que si alguna vez estuvo cerca de ellos, es ahora muy sincero en su decisión de acabar con el paramilitarismo y el narcotráfico. Este será el mejor espaldarazo que podrá recibir el presidente para mejorar su imagen publica y su credibilidad, en una época en la que sería normal que ya estuviese un poco afectada por el desgaste natural del poder. Y también servirá con similares propósitos a nuestro aliado, el presidente de los EE.UU. ...

...La única condición que pone nuestro aliado en la casa blanca es que todo se haga de manera muy legal y guardando las apariencias, pues si alguno de nosotros se sale del libreto, el gobierno USA, declarará que nada sabe del tema y nos dejará solos. Además nosotros, desde el gobierno colombiano, nos comprometemos a apoyar cualquier medida del gobierno de los EE.UU., y principalmente, y de manera muy especifica, a ser el guardián radical del orden en la región de centro y sur América, convirtiendo a Colombia en la primera línea de ofensiva contra cualquier brote de rebeldía o critica a las políticas de los EE.UU., cosa que además haremos con mucho gusto por nuestras identidades e intereses comunes...

...Concluida la anterior exposición, de entre el selecto grupo de escuchas surgió una voz acelerada de un jefe que, en tono enérgico, preguntó: ¿Y si uno, compañero, no esta de acuerdo con correr todos esos riesgos, que pasaría? Porque yo no es que no este de acuerdo y no es que no desee colaborar, lo que pasa es que me parece que es mucho lo que arriesgamos y muy pocas las garantías. Y, además, tengo mis dudas de que ya hallamos pacificado a este país o de que volviendo a ser sólo legales, podremos conservar lo logrado...

La respuesta fue seca, breve y contundente: ...”Aquí nadie a dicho que nos limitaremos a actuar en lo legal... y tampoco estamos consultando o pidiendo permiso... cada cual, llegado el momento, debe decidir a que bus se sube y asumir los costos... Otra cosa sería que alguno tuviese un plan mejor para lograr lo mismo o algo superior. Y si es por los riesgos, todos los asumimos, nadie estará exento de riesgos, y el más perjudicado con el tiempo será la figura del presidente que podría pasar a la historia cargando una condena internacional por esta estratagema a la que los izquierdistas, usando la sensibilidad de la ciudadanía por la población afectada con nuestras acciones de guerra, buscaran calificarla de ilegal y hasta la presentaran como un recurso de impunidad para los Paras”...

Aquella reunión de gestores de la nueva Colombia, concluyó con un acuerdo suscrito por la mayoría, quedando pendiente qué hacer con aquellos pocos disidentes y otros jefes de cuya discreción, prudencia y lealtad no se podría tener certeza o simplemente no eran de confiar. Porque, como dijo el jefe civil en aquella reunión clandestina: ...”Esta guerra ha sido muy dura y ha creado muchos vicios y a algunos hasta se han acostumbrado tanto a ella que les costará volver a vestirse de civil”...

Conclusión:

No queda la menor duda que el gobierno de Uribe Vélez ha sido una administración continuista en los planes de reacomodo neoliberal de la economía colombiana a favor del gran capital financiero monopólico y especulativo, ni el mismo presidente ni sus Ministros y asesores lo niegan. Pero lo que aún debe enfatizarse es que la guerra contra la guerrilla, o como Uribe gusta decir, contra “la far”, ha sido principalmente un señuelo para distraer la atención de la opinión publica; La guerra de la seguridad democrática es un gran punto luminoso a cuya vera viaja, invisible para la gente, el propósito estratégico que le da el poder a Uribe: su gran compromiso con la privatización del Estado y la monopolización de la economía colombiana a favor del gran capital transnacional. En síntesis, Uribe lidera una ofensiva histórica sin igual en contra del trabajo y sus ejecutores: el pueblo asalariado y los campesinos pobres, y a favor del capital y sus más mínimos intereses. Prueba de ello es que minimizados para la ciudadanía han ido ocurriendo medidas de gobierno cada vez más lesivas a los intereses del pueblo, con las cuales se ha ampliado la brecha entre ricos y pobres y se ha incrementado, a niveles escalofriantes, la pobreza, como lo reflejan por ejemplo las cifras de desnutrición infantil y de morbilidad y mortalidad que ya ubican a Colombia entre las sociedades más inequitativas del continente y con mayor porcentaje de pobres absolutos.

Pero Uribe y su equipo de gobierno no son simplemente un títere del capital internacional imperialista, si no que son al mismo tiempo la cabeza política visible de un poderoso cartel mafioso con tentáculos en la mayoría de las actividades económicas del país, del que otra cara pública es el Sindicato Antioqueño. Uribe es el rostro legal del cartel de los Ochoa, que, como muchos han demostrado, hace parte del cartel de Miami. Recuérdese que este poderoso cartel de tráfico ilegal de drogas y armas ha estado implicado en diversas acciones antidemocráticas justificadas con el pretexto de la lucha antisubersiva, hoy llamada antiterrorista. El escándalo Iran - Contras, nos permite recordar que con dineros de los narcos y a través de la CIA, el gobierno USA acabó con la revolución campesina nicaragüense y volvió a poner orden, al estilo made in USA, a la política de ese país centro americano y también con dineros del mismo origen, y diezmos del tráfico ilegal de armas, se financió, en sus inicios, la política intervencionista en Irán y el golfo Pérsico. Recuérdese también que esta mafia estuvo involucrada en negocios sucios, justificados y disimulados con el pretexto de la lucha antisubersiva en el Perú, contra la guerrilla de Sendero Luminoso, negocios mafiosos y actos genocidas que, años después, llevaron a la cárcel a los otrora populares y demócratas gobernantes anti terroristas, Alberto Fujimori y su siniestro lugarteniente, Montesinos, dedicado a los oficios sucios de la pacificación, incluidas la formación de las convivir o paramilitares modelo Peruano: Cooperativas de Ronderos.

Olvidando lo anterior podría alguien preguntarse ¿Cómo es posible que si Uribe aparece en la lista Clinton de los mafiosos o narcotraficantes y si todos los caminos, y sus atajos, del paramilitarismo conducen directamente a Uribe, los EE.UU. lo respalden y nunca se le pueda probar nada? La respuesta es muy sencilla: Él es el líder de una Jugada Maestra del imperialismo y su papel aún no ha concluido, de modo que mientras cumpla bien con su labor y su oficio aún sea requerido, será protegido en su honra e intereses, mostrado como un gran Estadista y exaltadas sus cualidades éticas y morales.

Vendrán otros tiempos y otras Jugadas Maestras... Y, también vendrán otros tiempos para las luchas del pueblo... A pesar de tantas Jugadas Maestras impuestas.

La detención de un estudiante


Yo tengo un amigo/ Que ahora está encanado. Estaba sano en clase/ Y se lo llevaron los malvados. Andrés Palomino. De cariño Kinder, tiene veinte años y estudia tercer semestre de Ingeniería Agrícola en Univalle. Una mañana de Abril llegó a la Universidad para ir a clase, entregar un trabajo de español y salir. Estaba invitado a almorzar un seviche en el cumpleaños de un amigo. No llegaría a la celebración. En su lugar le llegó una detención arbitraria e ilegal que lo tiene hasta hoy tras la humedad y las rejas de la cárcel Villahermosa de Cali. En el interior de la 'U' sonaron papas. Los capuchos aparecieron entre los demás. Hay tropel - pensó la mayoría - . Eran casi las once de la mañana del jueves tres de abril. Los capuchos avanzaron hacia su frente de batalla. La Pasoancho les esperaba con una patrulla de la policía atascada en el trancón del mediodía. Según el reporte oficial eran las once y diez cuando el vehículo policial fue incendiado por los manifestantes. Las llamas de la patrulla fueron sucedidas por la llegada de uniformados motorizados disparando hacia la Universidad. Los capuchos se replegaron hacia adentro. Cerca de las once treinta fue emitida la orden de desalojo de la ciudad universitaria. Media hora más tarde el ESMAD ingresó a la Universidad, en un operativo comandado por el general Jesús Antonio Gómez Méndez, sin el consentimiento de ninguna de las autoridades civiles competentes. El escuadrón entró por las porterías vehicular, peatonal y de emergencia, siendo esta última la más utilizada para evacuar la universidad cuando estas situaciones se presentan. El número de estudiantes detenidos al interior del campus universitario cuando finalizó la ocupación de la policía era de once. Al terminar la tarde siete de ellos, la mayoría menores edad, recuperaron su libertad. Al día siguiente los cuatro restantes fueron puestos bajo medida de aseguramiento sin beneficio de excarcelación por indicio de presunta culpabilidad en los delitos de terrorismo y daño en bien ajeno. La teniente Zulmarina Amara Quintero aseguró que ellos eran los encapuchados que le habían prendido fuego a la patrulla en la que ella se transportaba. Dany, Hoover, Nilson y Andrés fueron trasladados al centro penitenciario el lunes siete de abril. Tras un mes de movilización permanente de todos los estamentos de la universidad y organizaciones defensoras de los Derechos Humanos para procurar la libertad de los cuatro estudiantes, el lunes doce de mayo el fiscal concluyó que no había pruebas suficientes para realizar la acusación a tres de ellos, por lo que le pidió a la jueza precluir la investigación y darles la libertad inmediata. La audiencia estaba citada para las dos de la tarde pero empezó una hora después. La Policía mostró como pruebas un video donde se ve arder la patrulla sin ningún manifestante. La defensa desmontó la versión de la teniente y demostró que estaba mintiendo. La medida de aseguramiento fue revocada y la investigación cerrada. Después de una caliente y ansiosa tarde, entre consignas, abrazos, pitos y besos, Dany, Hoover y Nilson salieron del Palacio de Justicia gritando: "La policía miente. Andrés Palomino: También es inocente"El Kinder entró a Univalle cuando tenía 17 años. Siempre le ha gustado preguntarse el por qué de las cosas y esa fue una de las razones por las que decidió estudiar Filosofía en los comienzos de su vida universitaria. Paralelo al tiempo de su estudio, empezó a dedicarle tiempo a la música, tocando el bajo en un grupo de Punk que con el tiempo y los ensayos empezó a sonar muy bien, se presentaron en Popayán, Pasto, Caracas y en varios pueblitos. El deporte es otra de las actividades en las que ocupa su tiempo, le gusta trotar, nadar y caminar hasta los picos de los Farallones cada vez que el clima se lo permite. "Pasaba el tiempo y cada vez me agradaba más la universidad y la carrera que había escogido. Estaba muy feliz. Pero un día la armonía de este lugar fue interrumpida violentamente, me tocó evidenciar una gran injusticia." Ese día fue el 22 de Septiembre del 2005. Después de una protesta pacífica contra el TLC, el ESMAD invadió la universidad en un operativo comandado por el general Jesús Antonio Gómez Méndez. Jhony Silva Aranguren, estudiante de quinto semestre de Química, fue asesinado al interior del campus universitario, en inmediaciones del edificio de Administración central. "En una de tantas manifestaciones que hay en la U. vi como el ESMAD ingresó a la institución. El pánico que produjo en quienes estábamos allí nos hizo correr despavoridos en la huida. Corría con mucho miedo, la policía nos perseguía. Mire hacia atrás y vi como dos de estos individuos se atrincheraron, uno tras de otro, con un solo escudo, en un extremo del edificio de la administración. El de atrás con un objeto en la mano apunto hacia donde yo estaba, me llené de pánico, corrí más, escuché dos disparos, corrí más, me detuve un poco más adelante. Revisé mi cuerpo. Uff no estaba herido. Volteé rápidamente hacia donde estaban los policías, pero un compañero llamó mi atención. Ví como su humanidad se desplomaba contra una pared del mismo edificio. Corrí hacia Jhonny, no sabía quien era, pero un afán me hizo correr aún más rápido. Cuando llegué traté de ponerlo en pie, pero la sangre que salía de su rostro me dejó petrificado junto a él. Momentos después murió." Este testimonio es uno de los elementos acusatorios contra la policía en el caso del asesinato de Jhony Silva. El fiscal Carlos de Latorre continuó el proceso acusatorio. En la audiencia que se desarrolló el martes 20 de mayo Andrés fue acusado de de pertenecer a las FARC. Un cargo más del que no se presentaron pruebas, un nudo más en la maraña jurídica que permite que la cotidianidad y la libertad de cualquier colombiano resulten vulnerables de ser arrebatadas por la soberbia del poder y sus órganos de control social Mi nombre es Andres. Después de todo lo que ha ocurrido el último mes, mi cabeza ha estado algo inquieta, pensando y analizando como va mi vida hasta ahora. Cuando Sali del colegio estaba un poco indeciso de lo que queria estudiar , pero estaba seguro que queria estudiar. Di vueltas y vueltas para escoger lo que queria, al final me decidi por estudiar filosofia, siempre me ha gustado preguntarme el por qué de las cosas, y al ser esa una de las bases de la filosofia decidí intentarlo. Llegue a la U. un nuevo mundo para mi. Nueva gente, nuevos espacios, nuevas responsabilidades, nuevas clases, en auditorios con muchos compañeros. Educación superior. Me sentía muy a gusto. Pasaba el tiempo y cada vez me agradaba mas la U. y la carrera que había escogido. Termine el semestre y me fue bien. Estaba muy feliz, me sentía muy seguro en este lugar. Pero un día esa armonía de este campus de conocimiento fue interrumpida violentamente. Me toco evidenciar una de las injusticias mas grandes que mis ojos han visto. En una de las tantas manifestaciones de la U. vi como el ESMAD irrumpio las puertas e ingreso produciendo pánico ( estado de zozobra) en la gente allí presente que nos hizo correr despavoridos en la huida , tratamos de refugiarnos pero la oscuridad de la noche y la extraña falla electrica nos hizo correr hacia la boca del lobo, sorpresivamente parte de este escuadron andaba dentro de la U. escondiendose entre el negro de sus uniformes que se perdía fácilmente en el espacio. Corría con mucho miedo, estos individuos me perseguían, miré hacia atrás y vi como dos de estos policias se atrincheraron en un extremo del edificio de la administración. Con un solo escudo, uno detrás del otro vi como el de atrás con un objeto en la mano apunto, el pánico se apodero de mi , corri mas, escuche dos disparos, corri mas, me detuve un poco mas adelante. Revise mi cuerpo. Huff no estaba herido. Voltee rapidamente hacia donde estaban los policias, pero otro compañero llamó mas mi atención. Ví como su humanidad se desplomaba contra una pared del mismo edificio. Volví a correr pero esta vez hacia mi compañero. No sabía quien era, ni como era, pero un afan me hizo correr aun mas rápido. Llegué y rapidamente traté de ponerlo en pie, pero la sangre que salía de su rostro me dejó petrificado junto a él. Momentos después este hijo de Univalle murió. La imagen de su rostro se establecio como papel tapiz en mi cabeza. Terminé el semestre. No me fue bien. Mi rendimiento bajó en los semestres siguientes. Dos bajos rendimientos acabaron con mi idea de graduarme como licenciado en filosofia. Me desesperé, quería estudiar. Buscando de nuevo en los programas academicos de la u. encontré uno que me llamó mucho la atención. Ingeniería agrícola, investigue un poco, aplicar las herramientas de la ingeniería en el campo . me agrada el campo, la naturaleza. Decidí inscribirme y quede, el primer semestre me costó trabajo. Hace rato que no veía números y formulas pero lo termine. Le cogí el tiro este ultimo semestre, iba mejor que nunca en la universidad, había dado con lo mio. La ingeniería agrícola. Pero otra injusticia llegó a mi vida, esta vez me afectó a mi directamente. El tres de abril me levanto temprano, tenía clase de español, y tenía que entregar un trabajo que no había hecho. Me cogio la tarde, la clase era de diez a una y salí de mi casa a las diez y cuarenta y cinco, el viaje en el bus fue normal, transcurrieron entre veinte y veinticinco minutos y llegue a la universidad. Me baje por la parte de atrás, tenía clase en el edificio 333 y consideró que está entrada es mas cercana ala edificio. Caminando hacia el edificio, casi llegando, recibo una llamada, es mi amigo Alex, me cuenta que hay tropel y que escuchó disparos que provienen de la portería vehicular en la pasoancho. Acuerdo encontrarme con el en cafetería central, sigo mi camino hacia la clase. Al llegar al salón, hago salir a mi compañero Luis Eduardo Silva, le pido el favor de que entregué por mí el trabajo que momentos atrás estuve haciendo, me pregunta si voy a entrar a clase, le cuento que hay tropel y como es de costumbre deben dar orden de evacuación y que no debe demorar, que no quiero interrumpir paera en diez o quince minutos salir de nuevo. De pronto otro compañero sale del salón , camilo. Lo saludo, creo que se dirige al baño, miro la hora, son las once y treinta, voy al encuentro con Alex al sitio acordado, hablo con él un buen rato y decidimos ir a asomarnos a la vehicular, cuando llegamos a la multitud logramos ver unas busetas en la portería y de pronto, una vez mas, el ESMAD ingresó a la U. recuerdos llegaron a mi cabeza, pánico, miedo, estado de zozobra, recorde lo que paso la ultima vez que entraron, parece que la multitud a mi alrededor recordo lo mismo. Corrimos. De pronto Alex ya no estaba a mi lado, corro hacia administración, en la estampida me encuentro con dos amigos Julian, Denuar, corremos juntos. Recibo una llamada. Es Catalina, una amiga, me pregunta que donde estoy, le cuento lo que ocurre, la llamada se corta. Seguimos huyendo y llegamos a ingeniería por el edificio 333 corro hacía atrás de los edificios de ingeniería, me encuentro con otro amigo, Dany, ya Julian y Denuar no están a mi lado, un escuadron mas del ESMAD llega, pero viene del ingenio, acorralados. Pienso yo. De pronto de uno de los edificios se abre una puerta, es un vigilante, nos dice que nos escondamos, acudimos de inmediato, entró por un patio trasero y corro hacia adentro del edificio. Tambien llega Julian. Subo al segundo piso, abro una puerta, salgo a un pasillo, llego al final y están cerradas las puertas, Dany va conmigo, nos vamos a devolver y por la puerta que habiamos entrado aparece una figura, está de negro, un arma se asoma, es una para arrojar gases, alto ahí o disparo, una voz ronca dice. Alzo las manos, llegan a mi, una patada y me cogen del cuello, las manos y el pantalón. Nos sacan del edificio a Dany, a mi y a otro compañero que no conozco, salimos custodiados por estos sujetos de negro, pasamos por el 331, llegando a administración escucho una voz alto ahí, volteo a mirar, hay un compañero que se queda inmóvil, el otro de los policias lo agarra y estruja, lo lleva junto a nosotros. En la porteria peatonal nos hacen una requisa, los maletines son revisados, del mio sacan un buso negro ….en ese momento recibo una llamada es Catalina de nuevo, me pregunta asarada, no alcanzo a hablar , un señor de estos me quita el telefonp, me percato de que a Dany tambien le quitan un buso qris. Salimos de la universidad y nos suben a la tanqueta con un bolillazo de bienvenida, nos recibe otro policia adentro, como dos minutos y nos pasan a un camión grande, nos llevan a la estación del Lido, luego a la del Limonar, donde hay mas gente de la U. luego a los 4 que veniamos desde la U, nos llevan a la sijin. Derechos. Capturado. Después de un rato me llaman a mi solo. Andres Palomino Tovar dice el comando! Salgo, me llevan con el intendente Pinzón. Grupos armados ilegales, dice afuera de la oficina. Hay unos miembros del ESMAD dentro. El señor Pinzón me pasa un formato en blanco y me dice que lo firme, me niego, está en blanco, luego me dice el señor que me había requisado "esto es lo que le incaute a él", de una bolsa blanca saca una retorcera y unas cuantas canicas, y como un mago otro señor policia hace aparecr tres esferas de aluminio, las reconozco son las "papas" que utilizan los encapuchados en la U. dice que son mias. El intendente llena el formato y me dice que lo firme, me niego rotundamente, no son mios estos elementos, por eso me niego a firmar, le argumento. Llega la noche. Audiencia. Escuchamos nombrar, es mañana nos dicen. Pasa la noche y al nuevo dia nos llevan al palacio de justicia. Audiencia como en las películas. Un juez, un fiscal, un abogado, dos en este caso, un agente imparcial, públicos.Medida de aseguramiento, dice el fiscal y la procuradora y el juez aceptan, el abogado apela. Suena el martillo, carcel Villa Hermosa dice Pinzón, mi humanidad parece abandonarme, no lo puedo creer, como los grandes criminales de la t.v. Injusto. Ahora han cambiado mi vida, mi trabajo que me agrada, trabajar en la noche de mesero, a veces barman, mis clases en la u, compartir en familia palabras, comidas, tocar la música que me gusta, ir a acampar, caminar por la naturaleza, compartir con mis amigos. Lo han cambiado por rejas que obstruyen la vista y no me dejan ver la luna. Por pasillos frios, asinados de gente pero donde es inevitable sentir la soledad, por actividades monotonas, por bullicio las 24 horas del día. La carcel , lugar construido para acabar poco a poco con la humanidad de la gente. Dia a dia la rutina me consume, historias tristes y fuertes escucho, historias de robos, muerte, secuestros, de inocentes que llegaron aca en condiciones similares a las mias, peleas absurdas por sillas o patas. A las 10:30 llega el loco, el almuerzo, sopa, arroz, ensalada, maduro o papa, pero al comer se siente la falta de amor con que fue preparada la comida, o simplemente son los alimentos de promoción que consiguen los encargados de alimentar a 5500 presos encerrados en una prisión con capacidad para 2500. mas tarde, a las 2:30, llega el otro loco, en la comida de nuevo abrá sopa, arroz, ensalada, papa o maduro, a las 3:30 llega la hora de la contada, nos encierran en los cuatro pasillos y la rotonda a 415 personas entre comillas porque aquí somos un TD, el mio es IG5557, en lo que me he convertido es en un número de seis cifras. Ahora que mis compañeros han partido, cosa que me tiene muy confundido, porque por mas que trato, no le veo sentido, no se por qué el señor Gómez Méndez sigue diciendo que yo soy culpable, no se si será porque el está siendo investigado por la muerte del compañero Jhonny Silva Aranguren el 22 de septiembre del 2005, de la cual yo fui testigo, no se si ve en mi a la universidad y quiere destruirme o acaso será que quiere demostrar que sí trabaja y hace algo. O acaso hay un clon mio que hizo todo.Ahora las noches son mas largas, la soledad abraza a mi corazón, la incertidumbre se apodera de mi cabeza, los sueños son mi escape de esta cruda realidad. Al despertar la pesadilla comienza. Espero pronto retornar a mi vida, salir a caminar, decidir que quiero comer, poder ver el cielon sin que los barrotes me obvien detalles, volver a ver la luna y respirar el aire que nos de la libertad. Periódico la palabra