11.28.2007

MB: ¡A las calles a tumbar al gobierno paramilitar!

Escrito por Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia,
Tomado de
http://www.frentean.col.nu/

El régimen dominante se ha construido con la sangre de inocentes victimas. Convocamos a todos los colombianos, hijos de este pueblo, excluidos por la oligarquía, muy especialmente a la juventud y al estudiantado universitario a luchar de manera unida contra el régimen fascista, narcoparamilitar y pro imperialista encabeza de Álvaro Uribe Vélez. Ha exigir mediante la lucha popular, la protesta y la movilización social la Renuncia del dictadorsuelo y sus secuaces

Nunca en nuestro país un gobierno mostró tan abiertamente su talante oligarca y antipopular como el del narcoparamilitar Álvaro Uribe Vélez. El gobierno colombiano hoy es un descarado contubernio de mafiosos – paramilitares, terratenientes, empresarios, ganaderos, gamonales y militares enquistados en la Casa de Nariño, el Congreso, gobernaciones, alcaldías y cuarteles, desde allí se golpea a los grandes sectores populares: campesinos, obreros, afrodescendientes, indígenas, estudiantes, desplazados, víctimas de crímenes de Estado… en fin, los excluidos por la derecha fascista. Son estos mismos excluidos, que son la mayoría del pueblo colombiano, quienes por medio de la lucha popular han mostrado, en diferentes e históricas jornadas, su rechazo a la clase dirigente del país y la inminente necesidad de unir esfuerzos y esperanzas por construir un nuevo gobierno de reconstrucción y reconciliación nacional, propuesta que hoy ante la crisis institucional, es más que nunca vigente.

Ha sido el fascismo criollo con el apoyo militar del gobierno de los Estados Unidos quienes han incrementado la guerra contra el pueblo, mediante la llamada “política de seguridad democrática”, en un afán desmedido de doblegar militarmente a la subversión. Uribe y los gringos han asesinado, desplazado forzadamente, masacrado, despojado, encarcelado, y bombardeado al pueblo, quien ha sido el directo receptor de tan abominable arremetida bélica, pues los insurgentes de las FARC-EP no han sufrido “golpes considerables”, deseo del mandatario local y sus amos en Washington. Ante la incapacidad del ejército burgués los partes militares emanados de las Brigadas son llenados con campesinos disfrazados de guerrilleros y mostrados a los medios como “bajas en combate”.

El régimen dominante se ha construido con la sangre de miles y miles de inocentes victimas de las balas de militares y paramilitares, quienes no conformes con asesinar a más de 15.000 colombianos en los últimos 20 años, se han apoderado de más de 4 millones de hectáreas, han amasado grandes fortunas producto del narcotráfico y se han empoderado del Congreso, desde donde han legislado para ellos: La ley de Justicia y Paz, el estatuto de desarrollo rural, la ley forestal, la ley de aprobación al TLC, la ley de protección a la inversión extranjera, la Ley sobre ilegalización de las semillas, el nuevo código penal, los diferentes actos legislativos y el Plan Nacional de Desarrollo, son leyes hechas por los llamados narcoparapolíticos, para beneficio de los narcoparamilitares y la clase dominante.

La narcoparapolítica ha comprometido cada vez más a los aliados de Uribe en el congreso y en las administraciones departamentales y municipales. Los partidos uribistas, son en realidad bandas organizadas para el crimen, que no sólo permitieron a gamonales llegar al poder regionalmente, sino que también permitieron al Presidente y al Vicepresidente llegar y mantenerse hoy en la Casa de Nariño. De ahí la mano blanda con los “ex – AUC”, mostrada por el gobierno y la intransigibilidad con la insurgencia, a tal punto de torpedear por todos los medios un posible Acuerdo de Intercambio Humanitario y una Solución Política Negociada al Conflicto Interno.
Hoy el pueblo colombiano está en las calles. En estas históricas fechas, conmemorando la resistencia indígena a la presión española, contando los cuarenta años del vil asesinato del guerrillero heroico, Ernesto “che” Guevara, y muy especialmente homenajeando al compañero bolivariano constructor de la Unión Patriótica, Jaime Pardo Leal, a los veinte años de su muerte a manos del terrorismo de Estado. Desde los indígenas de la Sierra, las cienagas del Magdalena en la costas del caribe, el valiente Magdalena medio incansable luchador contra las huestes paramilitares, el histórico y guerrero gran Tolima, los hijos de Benkos en el pacifico colombiano, los nietos de Quintín en el suroccidente, y hasta el resistente bajo Putumayo el pueblo colombiano hoy se moviliza diciéndole a Uribe y su corte narcoparamilitar: Renuncie!. Convocamos a todos los colombianos y colombianas dignos, hijos de este pueblo, excluidos por la oligarquía, muy especialmente a la juventud y al estudiantado universitario a luchar de manera unida contra el régimen fascista, narcoparamilitar y pro imperialista encabeza de Álvaro Uribe Vélez. Ha exigir mediante la lucha popular, la protesta y la movilización social la renuncia del dictadorsuelo y sus secuaces, ha exigir el desmonte inmediato de las leyes que benefician exclusivamente a la clase dirigente, a exigir los derechos fundamentales negados por el gobierno, a exigir el Acuerdo de Intercambio Humanitario y la búsqueda real de caminos que lleven a la Solución Política Negociada al Conflicto Interno, a romper el cerco mediático que invisibiliza la movilización del pueblo a lo largo y ancho del país, convocamos a todos los colombianos a trabajar por alcanzar cambios estructurales en el Estado que nos permitan llegar a un gran Acuerdo Nacional por la Paz, en el objetivo de conformar un Nuevo Gobierno Democrático de Reconstrucción y Reconciliación Nacional que trabaje por la paz, la justicia social y el rescate de la dignidad y la soberanía del pueblo colombiano.

El verdadero rostro de Uribe

Marcos Esteban Rodríguez

El Presidente Uribe no hace sino “pelar el cobre” en cada una de sus intervenciones. Con sus actos y los de sus lacayos, muestra su espíritu guerrerista, y su falta de voluntad política para alcanzar el tan anhelado por la inmensa mayoría de colombianos, Acuerdo de Intercambio Humanitario.

Uribe intenta construir una imagen pacifista y conciliadora, nombrando a la Senadora Piedad Córdoba como facilitadora del Canje Humanitario, pero por otro lado manda a su hijo predilecto, el oligarca, enemigo del campesinado, Ministro de Agricultura, Andrés Felipe Arias, en una cruzada nacional contra el despeje, que incluye camiseta y hablado paisa – uribista, en lo que no deja de ser una vil y absurda copia, precampaña presidencial 2010. Aclaro: no todos los paisas son uribistas, así como no todos los uribistas son paisas.

En ese mismo orden Uribe acepta la mediación del Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez, quien ha invitado al Comandante Marulanda al Palacio de Miraflores, en Caracas para intentar construir y consolidar una propuesta que permita el Intercambio Humanitario entre retenidos del Gobierno y las FARC; propuesta que los insurgentes por medio del comandante Raúl Reyes, quien preside la Comisión Internacional de la organización, no descartan, pero primero habría un encuentro Reyes – Chávez en Caracas el 8 de octubre de este año, a este encuentro las FARC invitan al presidente Nicolas Sarkozy, de Francia.

Inmediatamente otro hijo de Uribe, el Ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, dijo que los operativos en el sur del país contra Reyes y la comandancia de las FARC no cesarán, y no se habilitará ningún corredor especial, para que éste pueda salir del país. Uribe por su parte afirmó que el encuentro en Caracas las FARC lo utilizarán para hacer política y buscar así un “Status de Beligerancia”, indicando que “No podemos permitir que el grupo terrorista de las Farc abuse de las opciones que el Gobierno abre en procura de la liberación de los secuestrados y de las buenas intenciones de miembros de la comunidad internacional para contribuir a que liberen los secuestrados”.

Las opciones, no son las del Gobierno, son las que los intermediarios y facilitadores han planteado y las que las FARC han manifestado siempre para la realización del Intercambio: el despeje de Florida y Pradera. La única opción del Gobierno, con relación a los 47 detenidos en poder de la guerrilla, es el rescate militar a sangre y fuego, porque para el Presidente, el retiro de la Fuerza Pública de los dos municipios implica “pérdida de soberanía”, en el reencauche del término al mejor estilo Hobbesiano, y la teoría del Estado – Nación del Siglo XIX, como si Colombia alguna vez en su historia hubiera gozado de Soberanía, como si la presencia de mercenarios israelitas, ingleses y gringos operando en territorio colombiano; la negociación del TLC; la deuda externa; la venta de las empresas de comunicación, de las aerolíneas y demás; y la explotación de los recursos naturales a manos de trasnacionales extranjeras fueran “el Ejercicio de la Soberanía Nacional del Estado Colombiano” ó mejor aun: ¿Será que para Uribe, Santa Fe de Ralito y la narcoparapolítica son expresión de la Soberanía del Estado colombiano?

El presidente Uribe cada vez deja ver su verdadera cara, se muestra como tal como es: un déspota latifundista oligarca paramilitar, cuya negativa al despeje y al Intercambio se debe a no querer reconocer que en Colombia existe un conflicto social armado, y a no reconocer que el Estado no es soberano, y que por el contrario, existen dos gobiernos, como lo afirmó hace algún tiempo ya el Comandante Reyes: “el de Bogotá y el nuestro”. Colombia como Estado no es viable desde que siga siendo dirigido por quienes hoy están en la Casa de Nariño, cuyas caras tienden a ser las del Terrorismo de Estado, el narcoparamilitarismo, la guerra total contra el pueblo y el servilismo al imperio norteamericano.

Brownfield y los intereses gringos en el Catatumbo

Marcos Esteban Rodríguez
3 de octubre de 2007
El pasado viernes 28 de septiembre el Embajador del Imperio Estadounidense en Colombia, William Brownfield, visitó la vereda Campo Tres, área rural de Campo Dos (Tibú - Norte de Santander), en lo que se puede interpretar como la más clara muestra del interés yanki por las riquezas del catatumbo. Avaladores ayer del paramilitarismo, hoy de los monocultivos agroindustriales de palma, el imperialismo norteamericano recoge la cosecha de lo que sembraron los paramilitares de Mancuso desde 1999 hasta el 2004: el asesinato de más de 11200 personas, el desplazamiento forzado de 100 mil y el robo a los campesinos de 1 millón de hectáreas.

La región del Catatumbo, olvidada por la Administración Departamental y Nacional mientras los paracos mandaban allí, hoy es visitada constantemente por el Presidente AUV, por el ParaGobernador, Ministros y por el Embajador Gringo. Años atrás la única representación estatal que se conoció en el Catatumbo fue la representación paramilitar, quienes bajo la mirada aprobadora del Ejército, la Policía y la Gobernación ocuparon la labor del Estado. Esta satisfacción por la labor de los “paras”, se ha visto en los Gobernadores de turno en Norte de Santander, incluyendo al actual, Luis Miguel Morelli, quien ve en la ejecución de masacres, el desplazamiento forzado, el abigeato, la violación de mujeres y niñas elementos propios de la convivencia pacifica, la vigencia de la democracia, y el ejercicio de autoridad y justicia, de las AUC. Esta terrorífica situación vivida por los catatumberos, se mantiene, a pesar de la desmovilización del Bloque Catatumbo (hoy reeditado como Águilas Negras), pero hoy quienes asesinan, desplazan y roban al campesinado son los militares de la Brigada Móvil No. 15 y de la Trigésima Brigada.

Pero la visita del Embajador Brownfield, no tenía como finalidad el extender los brazos solidariamente al campesinado que vivió el terror paramilitar (algo que nunca hará el Imperio gringo), pues en Tibú, el desplazamiento forzado y el despojo de tierras tenía como fin la implementación de megaproyectos, entre ellos la extensión a gran escala de cultivos de palma africana, por lo cual muchas de las tierras cambiaron de dueños y ahora ya no se aprecia en ellas las parcelas con verduras y los semovientes propios de la economía campesina, sino hectáreas y hectáreas de palma, protegidas por la Fuerza Pública y las “Águilas Negras”.

Por eso la presencia del Embajador tenía como fin ver los avances de los intereses gringos en esta zona del país, especialmente enfocados en los monocultivos de palma y la guerra contrainsurgente.

El Embajador gringo señaló que esta zona del país no se podía visitar porque allí estaban quienes producían y traficaban la droga ilícita. ¿Será acaso que los campesinos, olvidados a su suerte por el gobierno son traficantes?, ¿Se mantiene aún la errada visión que el problema del tráfico de cocaína, es exclusivo de los países productores de coca, y específicamente de los campesinos que siembran coca?. Para el Gobierno de AUV y los gringos, es así, como si la demanda de 400 toneladas de cocaína, por los adictos estadounidenses no tuviera que ver en el asunto. Por esa “miope” y parcializada visión es que actualmente se fumiga indiscriminadamente la región del Catatumbo, claro está en ésta política antidrogas tiene metidas las manos el imperio norteamericano, incapaz de generar políticas para contener la demanda de cocaína al interior de su país y de eliminar las mafias que en suelo norteamericano se quedan con las ganancias del negocio, y donde finalmente el dinero termina y es invertido.

11.14.2007

Llamamiento a los Jovenes y Estudiantes de Colombia

“El alma de Bolívar nos alienta; el pensamiento americano me transporta. Me irrita que no se ande pronto. Temo que no se quiera llegar. Rencillas personales, fronteras impasibles, mezquinas divisiones. ¿Como han de resistir cuando esté bien compacto y enérgico, a un concierto de voces amorosas que proclamen la verdad americana?”.
José Martí (Sobre Simón Bolívar)

El pueblo colombiano reclama en estos tiempos difíciles la voz alegre y sonora de su juventud para romper el silencio de la indiferencia.

Es cobarde seguir callando ante el sometimiento y las desigualdades sociales que han generado quienes quieren una patria hipotecada y en manos de unos cuantos. En este momento se hace necesario actuar decididamente frente a la agresión generalizada que el sistema gubernamental, dirigido por el jefe paramilitar Álvaro Uribe Vélez, esgrime contra la juventud mediante el cierre o reducción de cualquier espacio apto para la crítica, el desenvolvimiento personal, la educación o el arte. Tenemos en frente la arremetida de un gobierno fascista que con las armas del paramilitarismo, la penalización de la protesta social, el señalamiento y todas las agresiones militaristas, busca cerrar la tenaza en contra de nuestros derechos, transformando cínicamente en terrorismo la protesta por las reivindicacioneslegítimas de los jóvenes y del pueblo colombiano.

En esta hora decisiva para el futuro de la patria no hay espacio ni tiempo para “la voluntad inocente” como la llamó el poeta. Se exige un compromiso histórico de parte del movimiento juvenil del país. Para esto, los JÓVENES BOLIVARIANOS convocamos al resto de nuestros hermanos a conformar el MOVIMIENTO JUVENIL BOLIVARIANO; propuesta de organización amplia y clandestina que nos permitirá luchar junto al resto de revolucionarios colombianos por la patria justa y amable que anhelamos.

Por qué amplio? Porque en él caben todos los jóvenes inconformes, organizados y no organizados que le apuesten a la lucha por una Nueva Colombia. Un Movimiento que no discriminará en planteamientos ideológicos, salvo aquellos que vayan en contra de los intereses populares. Un Movimiento donde la diversidad étnica y los mitos creadores confluyan para nutrir este proyecto.

Por qué clandestino? Porque es por todos conocida la agresión brutal y criminal contra las diferentes voces que abiertamente se han pronunciado en verdadera oposición al sistema imperante. En vista de tal represión, no es posible callar. Debemos ocultar nuestros rostros y seguir adelante en la lucha para derrotar este régimen de terror.

Por qué Bolivariano? Porque este pensamiento humanista plantea la lucha por la igualdad social, la soberanía, la autodeterminación de los pueblos, la unidad latinoamericana y la educación popular. Asumimos el pensamiento del Libertador como el faro que nos señala la dirección correcta de la lucha continua y ascendente que debemos proseguir contra el verdugo de nuestro pueblo y por la materialización de nuestro sueño bolivariano.Conformemos los Núcleos Juveniles Bolivarianos y demos nuestro aporte a la grandeza de la lucha popular.
MOVIMIENTO JUVENIL BOLIVARIANO

Manifiesto Juvenil Bolivariano

“¡Oh, no! En calma no se puede hablar de aquel que no vivió jamás en ella: ¡De Bolívar se puede hablar con una montaña por tribuna o entre relámpagos y rayos, o con un manojo de pueblos libres en el puño, y la tiranía descabezada a los pies...!
José Martí (Discurso en honor a Simón Bolívar)
Prohibido Olvidar
La verdadera historia colombiana se resiste a quedar guardada en el baúl estéril de los recuerdos. Esa historia viva, plena de palpitaciones guerreras que han recorrido la sangre luchadora de nuestros ancestros, de nuestros abuelos y padres, es la historia que reivindicamos los JÓVENES BOLIVARIANOS. En momentos en que la memoria de los pueblos tiende a ser borrada por la barbarie de los poderosos, de los usurpadores que niegan la identidad popular, la vida y lo humano, y que convierten al dinero en Dios y Ley, deben volver a retumbar en las conciencias juveniles los llamados que evocan su infinita rebeldía; esa misma rebeldía de nuestros Taitas indígenas que valientemente enfrentaron la colonización española. Ese espíritu rebelde que se hizo presente de manera plena en cada compatriota que junto al Libertador Simón Bolívar combatió firme en la gesta de nuestra Primera Independencia.

Los jóvenes bolivarianos declaramos el reencuentro con nuestra memoria histórica. Anunciamos a los detentadores del poder, a los usurpadores vestidos de falsa democracia, la continuación y el avance de nuestra resistencia y lucha juvenil.

Las balas asesinas que silenciaron las vidas de Gonzalo Bravo Pérez en 1929, de jóvenes y estudiantes que sentaron sus voces de protesta en las jornadas del 8 y 9 de junio de 1954 y de aquellos que han caído en las ultimas décadas a manos del terrorismo de Estado en Colombia; la de las juventudes de nuestra América que armadas de valor, amor al pueblo y bravura, desafiaron la envestida de los tiranos y su dictadura ignominiosa. Esas balas criminales habrán apagado la luz de sus vidas pero no han podido destruir sus sueños, los mismos que siguen vivos en cada joven bolivariano de corazón.

Seguiremos el ejemplo de los jóvenes y estudiantes que conformaron el Movimiento Estudiantil de Córdoba, de aquellos que activamente participaron de las jornadas de Mayo del 68 en Francia y Octubre del mismo año en México y de las arrojadas juventudes de Cuba y Venezuela cuya unidad combativa y fuerza revolucionaria han sido vitales para enfrentar las más diversas y grotescas agresiones de los Estados Unidos, convirtiéndose en especial ejemplo de nuestros días. Ahora, más que nunca, retomamos su espíritu rebelde, su identificación con la lucha por los intereses más puros: los intereses populares.
El Bárbaro Capitalismo y su Ideología
Este es el sistema de la máquina, del autómata, del zombi. El sistema que reproduce sin fin copias de mercancías y nos arrastra trágicamente al ciclo del consumismo y el afán por la obtención de dinero, convirtiéndonos así en robots de la producción. Su ideología del sofisma y de la mentira crea imágenes falsas que penetran nuestras conciencias tornando la realidad en artificio y con descarado despotismo nos hacen vivir en un infierno de ilusiones. Vivimos así en la cultura vacua de la moda, del chicle, la coca – cola y la estupidez. Actuamos sin comprender lo que hacemos, imitando modelos extraños y extranjeros, avanzando velozmente al abismo de la esclavitud.

Asistimos a un panorama desolador para nuestra juventud colombiana. Las condiciones de pobreza y miseria, que el neoliberalismo ha impuesto a la gran mayoría de los jóvenes, golpean incansables como un martillo nuestras esperanzas de vida y de superación. La guillotina del desempleo corta cabezas día a día, dejando a miles de jóvenes marginados del mercado laboral; las posibilidades de trabajo digno son nulas y la oportunidad de acceder a la educación en cualquiera de sus niveles se hace un sueño remoto. Así, cada año, muchachos y muchachas de barrios populares y capas medias quedamos confinados a las esquinas de las calles, desesperados, mientras la burguesía y sus mercenarios economistas siguen amasando riquezas que no son suyas. Todo esto sumado al problema de la drogadicción, la discriminación y la persecución por los aparatos represivos del Estado configura la lúgubre realidad juvenil colombiana.

Hemos sido víctimas de una educación que se plantea de espaldas al trabajo, una educación de espaldas a las realidades y necesidades de nuestra tierra, de espaldas a la formación espiritual e intelectual de los jóvenes y de espaldas a la ciencia. Ésta, más que educación es una alienación, produce seres malformados, dogmáticos y sin conciencia de su espacio, de su época y de las circunstancias en que vive su pueblo.

La educación no debe ser simplemente la consecución de saberes instrumentales, el elevador para escalar en este individualista y egoísta sistema. Para nosotros la educación debe ser la formación del nuevo ser humano desde la más tierna edad y, sobre todo, un instrumento que nos permita comprender la realidad que nos rodea. Educar es poner al alcance de todos el saber general que las necesidades de la comunidad exige. La educación debe ser integral; es decir, debe dar al hombre formación física, intelectual y humanista. Reafirmamos – tal y como lo señaló nuestro Libertador – que la formación moral es un principio de ética indispensable en la creación de seres educados en la solidaridad social y en el amor a la patria. Declaramos con José Martí nuestro rechazo a la mediocridad y nuestro empeño para alcanzar una alta existencia: “...ser culto es el único modo de ser libre...”

Construyamos un Proyecto de Vida.

A pesar de todo, nuestros espíritus siguen siendo amables, valientes y soñadores; nuestras entrañas llevan consigo la calidez de un pueblo unido en el sufrimiento que resiste altivamente la guerra que se le ha impuesto. Los jóvenes revolucionarios no nos hemos ido, seguimos aquí, en cada espacio; ocultamos nuestros rostros ante la mirada fascista de un Estado que reprime brutalmente cualquier intento de reafirmar nuestra dignidad. Nuestros pensamientos y sueños siguen vivos, más fuertes que nunca, extendiéndose como aire que oxigena el ambiente empantanado de las conciencias mancilladas, susurrando como vientos de tormenta al oído de nuestros hermanos el deseo de unir esfuerzos y esperanzas.

Joven de futuro, somos el presente; es el momento de enfrentar la barbarie del Imperio. Es el momento de conformar un amplio movimiento de resistencia total para rescatar la identidad casi perdida y arrancarla de lo más profundo de la tierra, y reconquistar la alegría, la espontaneidad y la mentalidad brillante características de nuestra autenticidad latinoamericana.

Es hora de formar, como Caupolicán, huestes como bosques de hombres y mujeres que con fortaleza de roble, cicatrices de vida y savia de utopías enfrenten y confundan al opresor; que se alcen con clamor enardecido, empuñando la lanza popular y la espada fulgurante de Bolívar para atravesar el espíritu del capitalismo hasta verlo desfallecer y expirar.

Los Jóvenes Bolivarianos tenemos la responsabilidad histórica de emprender la lucha por el reconocimiento y terminar con la ignominia y el deshonor. Es la ocasión propicia e inaplazable para hacer converger los sueños, ilusiones, acciones e ideales de todos los jóvenes que soportamos la agresión. Somos los responsables del futuro.

Coraje y valentía para afrontar al tirano burgués y hacerle ver el rostro de la muerte.

Fuerza y decisión para empuñar el arma y rescatar la dignidad.

Organización y proyección para el arrojo audaz y certero en la búsqueda de una Nueva Colombia con principios de unidad, igualdad, justicia y felicidad.
“Mi espada no conocerá su funda mientras exista la injusticia”
Simón Bolívar.

MANIFIESTO BOLIVARIANO

“No hay mejor medio de alcanzar la libertad, que luchar por ella”.
Simón Bolívar
Compatriotas:
Colombia está gravemente enferma porque los gobernantes liberales y conservadores han utilizado sus cargos para favorecer a los ricos y para su propio beneficio personal; porque sus gobiernos solo han servido para defender la insaciable voracidad de los dueños del gran capital, de los latifundistas y de los diferentes carteles del narcotráfico; y porque han entregado nuestra soberanía a los Estados Unidos de Norteamérica, en contravía de las más patrióticas tradiciones, de la economía y de la dignidad de todo el país.

Para mantenerse en el poder han acudido a una guerra sin reglas. Desde los tiempos de los atentados al Libertador Simón Bolívar y al Mariscal Antonio José de Sucre pasando por los magnicidios de Jorge Eliécer Gaitán y Jaime Pardo Leal, los jefes liberales y conservadores han utilizado el crimen y la violencia, como herramienta principal del Estado para imponer su ley, llevando el terror y la intimidación a un pueblo anhelante de tolerancia democrática, justicia y bienestar.

Para liquidar toda manifestación de protesta e inconformidad, incorporaron la Doctrina de Seguridad Nacional como concepción de Estado, declarando enemigo interno a todos quienes no se resignaron a su política de hambre y exclusión.

Pregonan la defensa de los Derechos Humanos, mientras estimulan la pena de muerte que las Fuerzas Armadas practican sin freno desde siempre, hacen alarde de las ‘libertades ciudadanas’ pero conforman grupos de sicarios paramilitares, rasgan sus vestiduras contra el crimen al mismo tiempo que organismos de Seguridad del Estado incrementan la desaparición de sus opositores, ratifican una y otra vez el fuero militar verdadero ariete de la impunidad mientras se lamentan de la ineficacia de su justicia, dicen abogar por mantener la población civil alejada de la confrontación armada pero intensifican su tarea de “quitarle el agua al pez” que significa asesinar los civiles no afectos al gobierno y aprueban la abolición del delito político para condenar por terroristas a quienes luchan contra el establecimiento.

Han transformado a los integrantes de las Fuerzas Armadas y de la Policía en mercenarios a sueldo, convirtiéndolos en el terror de sus propios hermanos y en indiscutible causa de los funestos odios que desgarran al país.

Todo ello para mantener a los trabajadores en miserables niveles de vida, regateándoles ínfimos aumentos salariales, elevando los índices de desempleo, rebajando las condiciones de existencia de las mayorías nacionales, arrebatando la tierra a los campesinos y negándole las más mínimas aspiraciones al pueblo.

LA CLASE POLÍTICA MIENTE!

Los jefes liberales y conservadores le mienten al país en campañas electorales y en el ejercicio del poder haciendo de la política el juego del engaño, de la gobernabilidad palanca de corrupción y de la justicia social una obra de caridad para la publicidad y los discursos oficiales.

Su manejo monopólico de los grandes medios, les ha permitido manipular la información, erigirse en voceros de la llamada “opinión pública”, calumniar a sus opositores, mantener desinformados a pobres y explotados sobre la verdadera situación existente marginándolos así de la real solución de los problemas que caracterizan nuestro devenir político y social.

Los repulsivos olores que aún emanan del publicitado PROCESO 8.000 -verdadero tejido de las relaciones políticas del poder- son tan solo otra manifestación más de las costumbres políticas que los jefes liberales y conservadores le han impuesto al país. Así ha sido siempre, es su manejo normal y su forma de gobernar, tan solo que en esta ocasión una pelea de comadres, la avaricia del imperialismo gringo porque los dólares del narcotráfico regresen a su corral y el interés electorero de los partidos políticos yanquis, destaparon buena parte de esa olla podrida que es “la clase dirigente de nuestro país”.

Todos sus componentes del poder ejecutivo, directivas de partidos políticos, comisiones éticas, parlamento, jueces, notarios, procurador, contralor, gobernadores, alcaldes, generales, coroneles, servicios de inteligencia, banqueros, periódicos, magistrados del Consejo Nacional Electoral e integrantes del notablato nacional quedaron desnudos ante la opinión del país.

Se sabe que la inmoralidad ha sido su norma, el cinismo su ética y el bolsillo propio su objetivo fundamental. El saqueo de la Caja Agraria, el robo a través de DRAGACOL y de FONCOLPUERTOS desenmascaran la gestión de la clase política al frente de la administración pública.

Continúan regalando a las transnacionales el patrimonio colectivo de todos los colombianos, privatizando las empresas que les fueron entregadas para su administración y que terminaron vendiendo en un mercado saturado de sobornos y de inmoralidad.

Han tenido la desvergüenza de convivir y enriquecerse del narcotráfico durante largos años estimulando la invasión de los narco-dineros en todos los resquicios de la sociedad colombiana, aunque, ante tamañas evidencias, inventen distancias con él, señalando a otros como responsables de tan impúdica corrupción.

VALORES PATRIOS: INSEPULTOS

Con su política Neo Liberal del sálvese quien pueda, no solo incrementaron la explotación sobre los trabajadores del campo y la ciudad y sobre los sectores medios de la población, sino que también fracturaron los valores más importantes y caros de los colombianos: nuestro sentimiento de nación independiente, la honestidad, la solidaridad, la dignidad, la vida, la sensibilidad social, el respeto por sus semejantes, la unidad familiar, el orgullo por las tradiciones populares y el valor por la palabra empeñada.

Su promesa de redistribución del ingreso han tomado forma única en el soborno y la mordida.

Pretenden resumir todos nuestros valores en su sublime principio: todo hombre tiene su precio convirtiendo al sapo en insignia nacional, otorgando empleos, contratos y dineros a cambio de votos, entregando recursos oficiales a los necesitados pero aplastando sus principios, transformando al dólar en el supremo dios de los colombianos ante el cual todos debemos someter nuestra moral, ilusiones y conducta.

Hicieron de la indignante y desvergonzada entrega de nuestra soberanía nacional y del arrodillamiento frente a los Estados Unidos, la forma natural de existencia del país.

Colombia necesita volver a levantar con fuerza las banderas de su soberanía y defensa de su territorio. Nuestro derecho a ser respetados como nación independiente, a exigir absoluta libertad en la solución de nuestras diferencias internas, a desarrollar estrategias tecnológicas que nos liberen de la dependencia, a independizar nuestro comercio internacional, a reivindicar nuestros valores culturales e idiosincrasia y al pleno respeto de nuestros recursos naturales.

Avanzar en la lucha por la unidad de los pueblos latinoamericanos, en el espíritu bolivariano, contra sus enemigos comunes.

Debemos asimilar los avances tecnológicos de la sociedad moderna para asegurar el desarrollo nacional, pero sobre políticas muy definidas que impidan los atropellos y garanticen un futuro de prosperidad cierto, pero nuestro.

Utilizar las nuevas e ingentes riquezas petroleras no en la guerra ni en los odios, si no en el campo, en la industria, en la educación como deber del Estado, en políticas de vivienda, de salud y equilibrio ecológico que beneficien al pueblo. En agua potable para todos. En el progreso de las comunidades indígenas con respeto de su autonomía, en la integración de las comunidades negras hoy sumidas en la desesperanza. En el deporte, para que masivamente la juventud sea apoyada y estimulada en su desarrollo físico y mental como compromiso de gobierno. En la investigación científica que nos contribuya al progreso y a la independencia.

UN RÉGIMEN POLÍTICO PARA LA CONVIVENCIA DEMOCRÁTICA

Debemos construir un nuevo Régimen, sostenido en la tolerancia y el respeto por la opinión ajena, que garantice la verdadera redistribución del ingreso, la ética en el manejo de la cosa pública, la soberanía nacional, la justicia social y la solución pacífica de las diferencias.

Desterrar del ejercicio de gobierno a todos aquellos comprometidos en tanto terror y tan grandes injusticias.

Cómo pensar que los Gavirias, los López Michelsen, los Samper, los Pastranas, los Santos, los Bedoyas Pizarros, los Serrano Cadena, los Víctor Carranza, los Sabas Pretel, los Santodomingos, los Ardilas Lulles, los Sarmiento Angulos y tantos otros ricos, con tan abultadas cuentas en los bancos nacionales y extranjeros, con tan millonarios ingresos mensuales, van a defender los intereses de las mayorías empobrecidas del país ? No, no lo hacen, simplemente porque no lo necesitan. Ellos defienden sus intereses y los de sus amigos ricos.

EL PUEBLO NO PUEDE CONTINUAR DISPERSO!

A todo esto hay que colocarle un punto final. Estamos invitando al país que anhela una sociedad deliberante pero respetuosa del criterio ajeno, en progreso pero justa y amable, a que construyamos un nuevo movimiento político comprometido con los intereses mayoritarios de los colombianos, extraño a la intolerancia y al engaño, para llamar a cuentas a tanto sinvergüenza, a tanto ladrón, a tanto vendepatria e instaurar un gobierno de dignidad que reconstruya democráticamente la nación.

Y porque aquí en Colombia, entre todos los gobiernos acabaron la oposición legal a los tiros con la guerra sucia, las desapariciones y el terror, el nuevo movimiento debe ser estructurado para trabajar en la clandestinidad. Que lleve aliento, organización y razonamientos a los diferentes sectores que forman nuestra nacionalidad y que proteja con el secreto de su pertenencia a todos quienes lo integren, hasta cuando seamos millones y podamos con la fuerza de la razón y de la lucha desterrar para siempre el terror del Estado, la corrupción y la injusticia.
ENTRE TODOS DEBEMOS HACER ALGO POR TODOS!

Porque en Colombia las mayorías aún nos indignamos ante las injusticias y tenemos la decisión de no permanecer indiferentes, invitamos a los inconformes; a los trabajadores que forjan el progreso económico y social, víctimas de los bajos salarios, los atropellos y la explotación; a los campesinos, eternos olvidados con cuya sangre se han regado todos los surcos y bosques de nuestra nación; a los desempleados y a los trabajadores de la llamada economía informal; a los estudiantes; a los nuevos profesionales y técnicos que ingresan en el incierto mercado del trabajo; a las mujeres, verdadero ejemplo y aliento en la lucha de los pueblos por la convivencia y la igualdad; a los intelectuales y artistas pues su creatividad y altiva presencia debe volver a ser luz en las jornadas populares; a los periodistas independientes; a los militares patriotas cansados de ser verdugos de sus propios hermanos; a los desplazados por la violencia latifundista, militar y paramilitar que llenan los tugurios de las ciudades o andan errantes; a los habitantes de los barrios marginales y de las comunas; a los sacerdotes sensibles ante la cruel arrogancia de los poderosos; a los creyentes de todas las religiones porque la libertad de cultos es premisa del respeto por el prójimo; a los indígenas de todas las comunidades pues solo un gobierno de mayorías será garante de sus culturas, de sus milenarias tierras y de su organización; a los negros para alcanzar plenos e iguales derechos; a los luchadores por el respeto a los Derechos Humanos, defensores de Presos Políticos y familiares de desaparecidos; e invitamos especialmente a la juventud, convocamos su histórica rebeldía contra la injusticia, su generosidad con los débiles, su irreverencia creadora porque solo con audacia e imaginación colectiva seremos capaces de abrir los nuevos caminos de la Patria Amable en la que queremos vivir y dejar como herencia a nuestros hijos.

A todos los invitamos a organizar esta nueva herramienta de lucha que llamaremos MOVIMIENTO BOLIVARIANO POR LA NUEVA COLOMBIA para cimentar futuro sobre nuestros históricos valores patrios, para juntar esfuerzos y esperanzas y concluir lo que el Libertador Simón Bolívar empezó y está por terminar: la integración latinoamericana, la independencia nacional y la justicia social.

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo colocan al servicio de esta tarea sus armas y combatientes, su influencia, su esfuerzo, experiencia y compromiso irreductible con las luchas populares, para crear una opción política distinta a los partidos tradicionales, capaz de contribuir con eficacia en la conducción del país hacia destinos de igualdad y de soberanía nacional!

VIVA LA NUEVA COLOMBIA !

PLENO DEL ESTADO MAYOR CENTRAL DE LAS FARC-EP
“Con Bolívar, por la paz y la soberanía nacional”

Montañas de Colombia, Marzo 25 del año 2000